17:52 | El presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, dijo que buscará convencer a los líderes mundiales que el etanol no es responsable de la inflación mundial de los alimentos
Roma (Reuters) - El presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, dijo el domingo que buscará convencer a los líderes mundiales reunidos en Roma esta semana, que el etanol no es responsable de la inflación mundial de los alimentos, que amenaza a millones con el hambre.
Brasil es el mayor exportador mundial de etanol y país pionero en biocombustibles basados en caña de azúcar, lo que lo ha hecho blanco de críticas que dicen que está detrás de las alzas de los precios mundiales de las materias primas.
Lula dijo que la cumbre sobre seguridad alimenticia de Naciones Unidas que se inicia el martes daría una oportunidad a la mayor economía de América Latina de conformar el debate sobre los biocombustibles y, con suerte, ganarle a algunos escépticos.
"Esta reunión que la (Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y los Alimentos, FAO) está promoviendo, será una gran oportunidad para Brasil", dijo Lula a periodistas en Roma antes del evento.
"Estoy convencido que estamos al comienzo de un debate (...) Depende de Brasil, un centro de excelencia en la producción de etanol, demostrar que es totalmente posible compatibilizar la producción de etanol con la producción de alimentos", afirmó.
Se prevé que el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, quien tiene su propia agenda para hallar respuestas a la crisis de seguridad alimenticia, mantenga conversaciones privadas con Lula el lunes en Roma, antes de la cumbre del 3 al 5 de junio.
Los líderes de Francia, España, Japón, Argentina y de algunas naciones africanas estarán presentes en la cita. Mahmoud Ahmadinejad, presidente de Irán, también es esperado en su primer viaje a Europa occidental como mandatario.
La mayor parte de la ira antibiocombustibles ha apuntado a la producción estadounidense de etanol basado en maíz, que ha desviado grandes cantidades de ese alimento básico hacia combustible.
Críticos dicen en Brasil que la producción de etanol está empujando a ganaderos y agricultores cada vez más dentro de la selva amazónica. Lula rechazó tales críticas y dijo que los países de Europa y de otros lugares no tienen derecho a hacer sugerencias sobre políticas para el Amazonas.
"Ningún país en el mundo (...) tiene la autoridad moral y política de hablar sobre conservación ambiental y etanol con nosotros", sostuvo, y agregó que la Unión Europea sólo poseía un 0,3 por ciento de sus bosques originales.
"(El Amazonas) es nuestro y vamos a cuidarlo con responsabilidad", agregó.
Lula es un defensor de larga data del etanol basado en la caña de azúcar, del cual ha dicho que podría ayudar a combatir el calentamiento global y permitir a las naciones pobres compensar los crecientes precios del petróleo, por los que responsabiliza a la especulación del mercado.
El mandatario dijo que Brasil ha sido una prueba de que los países no necesitaban elegir entre alimentos o combustibles. Con el etanol sobre la base de caña de azúcar, Brasil ha incrementado su producción de biocombustibles, al mismo tiempo que elevó su producción agrícola.