12:54 | El ministro de Economía y Finanzas, Luis Carranza, dijo que la desdolarización ayudará a reducir la vulnerabilidad del país ante períodos de altísima inflación
(Andina).- El ministro de Economía y Finanzas, Luis Carranza, estimó hoy que el nivel de dolarización de la economía peruana bajaría a 30% al cierre del 2008, lo cual ayudará a reducir la vulnerabilidad del país ante períodos de altísima inflación.
Explicó que la fuerte apreciación nominal del nuevo sol con relación al dólar está ayudando a acelerar el proceso de desdolarización de la economía.
"Es muy probable que este año terminemos con un ratio de dolarización de 30%, cuando a finales de la década de los noventa estábamos en cerca de 70% y hace no mucho en torno a 50%", dijo durante una presentación en el Club de la Banca y Comercio.
Manifestó que Perú está reflejando una solidez financiera que no existía en la década de los noventa y con ratios de morosidad que están por debajo de 1.5%, lo cual es históricamente bajo.
Carranza indicó que una muestra de la fortaleza financiera de Perú es la obtención del grado de inversión por parte de las agencias calificadoras Dominion Bond Rating Service (DBRS) de Canadá en octubre del año pasado y Fitch Ratings de Estados Unidos en abril del 2008.
"Es importante tener en cuenta que, a pesar de todo los problemas que puedan existir en el país y todas las críticas usuales o dudas que genera el 2011, hay una apuesta por la continuidad de políticas responsables y una apuesta por el futuro del país", refirió.
Asimismo, recordó que las Reservas Internacionales Netas (RIN) de Perú sobrepasan el nivel de la deuda externa, lo cual pone a Perú en una condición de acreedor neto respecto al resto del mundo y también es una muestra de que se avanza en la línea de generar mayor solidez en la economía peruana.
Carranza recordó que Perú ha registrado superávit en cuenta corriente durante los últimos tres años y en el primer trimestre del 2008 se ha registrado un ligero déficit que se debe a razones estacionales.
"Siempre en el primer trimestre el resultado de las exportaciones es ligeramente menor y esto se revierte después en el resto del año, pero hay un fuerte crecimiento de importaciones, asociado a este proceso de inversiones y eso es sano y perfectamente manejable", explicó.
Recordó que la situación en la década de los noventa era distinta porque en ese momento se tenía un déficit en cuenta corriente equivalente a seis puntos del Producto Bruto Interno (PBI) y se necesitaba captar recursos del exterior para sostener un crecimiento bastante volátil.
"Eso no ocurre ahora, tenemos un crecimiento menos volátil y financiado con ahorro. El ahorro público el año pasado fue de seis puntos del Producto Bruto Interno (PBI) y eso nos permitió expandir la inversión por encima de tres puntos y además tener un superávit fiscal de 3.1%", refirió.