11:49 | Medida se produce por cuarta vez y regirá desde el próximo jueves 12 en Ica, en dos provincias de Huancavelica, y también en Cañete y Yauyos
(Agencias).- El Gobierno peruano prorrogó por otros 60 días el estado de emergencia en el departamento de Ica, las provincias de Castrovirreyna y Huaytará y el distrito de Acobambilla, en Huancavelica; y las provincias limeñas de Cañete y Yauyos, afectadas por el terremoto del 15 de agosto de 2007.
Esta prórroga, la cuarta que se produce desde el devastador sismo, fue adoptada debido a que en estos lugares aún subsisten las condiciones de emergencia y es necesario continuar con las acciones destinadas a la atención de la población damnificada, la reducción de los riesgos persistentes y la rehabilitación de las zonas afectadas.
Un decreto supremo publicado hoy en el boletín de Normas Legales del Diario Oficial El Peruano precisa que la medida regirá a partir del próximo jueves 12.
La prórroga fue adoptada por cuanto aún subsisten las condiciones de emergencia en los lugares afectados por el movimiento telúrico de 7.0 grados en la escala de Richter, que dejó casi 600 muertos y miles de heridos, damnificados y viviendas destruidas.
Las acciones necesarias para atender la emergencia y rehabilitar las zonas afectadas continuarán siendo ejecutadas por la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) y los ministerios de Agricultura, Salud, Transportes y Comunicaciones, Educación, Energía y Minas, Defensa, y Vivienda, Construcción y Saneamiento.
También se suman los portafolios de Trabajo y Promoción del Empleo, de la Producción, de la Mujer y Desarrollo Social, y Economía y Finanzas, así como el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), EsSalud, los gobiernos locales y regionales de las zonas declaradas en emergencia.
La norma lleva las rúbricas del presidente de la República, Alan García Pérez; del titular de la PCM, Jorge del Castillo; y de los ministros de cada uno de los sectores mencionados.
El sismo de 7,9 grados en la escala de Richter que sacudió el sur del país el pasado agosto dejó cerca de 600 muertos, más de 70.000 viviendas destruidas y miles de damnificados.
El movimiento telúrico dañó particularmente las ciudades de Pisco, que perdió más del 80% de sus edificios, Ica y Cañete, ubicadas unos 300 kilómetros al sur de Lima.
Asimismo, también quedaron seriamente dañadas las infraestructuras de la región, como carreteras, puertos y los servicios sanitarios, junto con las escuelas y hospitales.