7:14 | Mary Ann Cockman debe aclarar por qué negó que el asesino de su hija había sido su pareja
La ciudadana sudafricana Mary Ann Niniza Cockman (38) no acudió ayer a la citación que le hizo la División de Homicidios de la Policía Nacional para esclarecer algunos detalles sobre la presunta relación sentimental que tuvo con Samuel Erick Frías Sánchez (24), el hombre que asesinó a su hija de 8 años el pasado 26 de mayo.
Tras la captura del homicida, el viernes último, Cockman negó conocer al autor del crimen. Sin embargo, este afirmaría luego a los investigadores que fue pareja de la mujer y que, incluso, algunas veces se quedó a dormir en su departamento de Miraflores.
Según fuentes confiables de la policía, Cockman estaría viviendo actualmente en casa de una amiga en San Borja. La División de Homicidios volverá a citar a la madre de la niña asesinada.
PRESENTA PSICOPATÍA SOCIAL
De otro lado, se supo que Samuel Frías permanece aún en los calabozos de la Dirincri. Los exámenes psicológicos practicados al asesino días atrás permitieron establecer que este presenta un cuadro de psicopatía social. Es decir, puede cometer acciones criminales sin escrúpulos y sin sentir culpa.
Según la policía, Frías fue abandonado por sus padres cuando tenía 8 años. Uno de los incidentes que marcó su vida fue la muerte de su hermana de sida. "Por eso cargaba siempre un preservativo", refirió un agente.
El sujeto, además, tenía antecedentes por robo y contra la moral pública. Hace poco fue denunciado por haber robado una computadora de un restaurante árabe en Miraflores, donde trabajó como cocinero.
Asimismo, trascendió que, un año atrás, el sujeto tuvo un hijo con Vanessa Grados Mirijalde (28). Esta relación terminó cuando el asesino le robó US$15.000 al padre de esta mujer.