10:07 | Tras la apertura, el Dow Jones de Industriales perdió 45,68 puntos para situarse en 12.261,67 unidades
Nueva York (EFE).- La Bolsa de Nueva York abrió hoy con una caída del 0,37 por ciento en el Dow Jones, con los inversores preocupados por el alza del precio del petróleo de Texas, que en las operaciones electrónicas previas a la apertura del mercado se acercó a los 140 dólares por barril.
Tras la apertura, el Dow Jones de Industriales bajaba 45,68 puntos (0,37 por ciento) para situarse en 12.261,67 unidades, con 22 de los 30 valores que lo componen en rojo.
Las acciones de American International Group (AIG), la mayor aseguradora del mundo, bajaban un 0,7 por ciento hasta los 33,94 por ciento, después de anunciar que ha nombrado a Robert Willumstad consejero delegado en sustitución de Martin Sullivan, tras las fuertes pérdidas trimestrales registradas por esta compañía.
El selectivo S&P 500, que mide el rendimiento de las 500 principales cotizadas en Nueva York, perdía 2,92 puntos (0,21 por ciento), hasta 1.357,11 unidades.
En cambio, el mercado Nasdaq, donde cotiza gran parte de las empresas de tecnología e internet, avanzaba 0,92 puntos (0,04 por ciento) hasta las 2.455,42 unidades, mientras que el NYSE, que agrupa a todos los valores del mercado, subía 7,35 puntos (0,08 por ciento) para situarse en 9.070,58 unidades.
Al alza sigue el precio del petróleo de Texas, de referencia en Estados Unidos, y hoy en las operaciones electrónicas previas a la apertura la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex) llegó a tocar los 139,89 dólares por barril.
Tras la apertura de Wall Street, el petróleo de Texas subía casi tres dólares y se mantenía por encima de los 137 dólares.
Las acciones de Lehman Brothers avanzaban un 1,12 por ciento hasta los 26,10 dólares, después de confirmar que en el segundo trimestre se anotó una pérdida neta de 2.774 millones de dólares frente a una ganancia neta de 1.273 millones de dólares en igual trimestre de 2007, en línea con lo que preveía la semana pasada.
En el mercado secundario de la deuda, las obligaciones a diez años bajaban y ofrecían una rentabilidad del 4,25 por ciento.