7:43 | "En nuestra opinión, no hemos logrado nada espectacular alcanzando los cuartos de final, porque ese era nuestro objetivo mínimo", dijo su entrenador
Viena (Reuters).- Ya es hora de dejar de hablar de Croacia como la sorpresa de la Eurocopa 2008, y reconocer que tiene todo el mérito para estar en el partido de cuartos de final del viernes contra Turquía y cuenta con posibilidades de seguir hasta el final en el torneo.
De hecho, sería más sorpresivo que el semifinalista del Mundial de 1998 no venciera a un maltratado y golpeado pero todavía entero equipo turco en Viena.
Croacia sorprendió a algunos cuando alcanzó los octavos de final de la Eurocopa en 1996, soólo cuatro años después de su fundación como estado, y fue un descubrimiento cuando venció a Alemania por 3-0 en los cuartos de final del Mundial dos años después.
Sin embargo, los croatas son animadores habituales en las grandes competiciones y han llegado a la Eurocopa 2008 como líderes de su grupo, por delante de Rusia y tras enviar a casa a Inglaterra.
Ahora han sido primeros en el Grupo B por delante de Alemania, a la que han vuelto a vencer, y se han ganado el derecho a disputar el partido contra los turcos, que se clasificaron segundos del Grupo A con una impresionante remontada sobre la República Checa ganando por 3-2.
Si alcanzar los cuartos hace 12 años fue motivo de celebración para el nuevo país, el actual entrenador, Slaven Bilic -que entonces formaba parte de la selección- considera que estas son ahora las expectativas mínimas.
No son una revelación
"Ya no nos vemos como una revelación, a pesar de que alguna gente puede sentirlo así", dijo. "En nuestra opinión, no hemos logrado nada espectacular alcanzando los cuartos de final porque ese era nuestro objetivo primario cuando comenzó el torneo", agregó.
El experimentado entrenador de Polonia, el holandés Leo Beenhakker -cuyo equipo cayó por 1-0 ante los suplentes croatas en el último partido del grupo-, siempre predijo que los de Bilic serían los primeros en clasificarse, y ahora cree que pueden pasar.
"Tienen mucho talento y pueden actuar como un equipo, no cayendo en demostraciones individuales mostrando lo buenos que son. Creo que Bilic los hará jugar como un verdadero equipo, lo que puede ser muy peligrosos para cualquiera," expresó Beenhakker.
Turquía, quien fue semifinalista en el Mundial de hace seis años, tendrá todo por hacer después de haberse entregado tanto, a nivel físico y mental, contra los checos.
Entre lesiones y suspensiones siete jugadores estarán fuera, y a pesar de algunas palabras valientes, no parece que el resto pueda suplir esas bajas.
El portero Volkan Demirel no podrá jugar por la tarjeta roja ante los checos, lo que implica que será sustituido por el antiguo titular Rustu Recber, mientras que el centrocampista Mehmet Aurelio también está suspendido.
A pesar de los problemas, la forma de jugar que mostraron ante los checos, donde pelearon hasta el último minuto, les ha dado una gran dosis de confianza.
"Nuestra mayor ventaja es que nunca nos rendimos", dijo el entrenador Fatih Terim.