16:18 | El juego terminó empatado 1-1 con tantos de Pavlyuchenko (56') y Van Nistelrooy (86'). En el suplementario, Torbinski (112') y Arshavin (116') le dieron el pase a los rusos
Basilea (DPA).- La selección de Rusia dio este sábado un inesperado golpe en la Eurocopa 2008 al vencer con total merecimiento por 3-1 a la candidata Holanda en la prórroga, y clasificarse así para jugar las semifinales ante el ganador del choque de mañana entre España e Italia.
El partido había terminado 1-1 en el tiempo reglamentario, y en la prórroga Dmitri Torbinski y Andrei Arshavin sentenciaron la historia a favor de los rusos, conducidos por el 'mago' holandés Guus Hiddink, un especialista en lograr resultados sorprendentes con equipos a priori poco fuertes.
La definición llegó en la segunda mitad del tiempo extra. A los 112 minutos, el sustituto Dmitri Torbinski tocó al gol casi sobre la línea misma un balón enviado desde la izquierda por la estrella de los rusos Andrei Arshavin, quien puso el 3-1 cuatro minutos más tarde ante la pasividad de la defensa holandesa.
Roman Pavlyuchenko había roto el cero a los 56', cuando fue a buscar al corazón del área un centro de Sergei Semak y, anticipándose a John Heiting,a con su pierna izquierda colocó el balón pegadito al palo derecho de Edwin van der Sar. Para el delantero del Spartak de Moscú fue su tercer gol en el torneo, tras haber sido clave en las eliminatorias al marcar el doblete de la victoria sobre Inglaterra.
Y treinta minutos después, cuando todo indicaba que Rusia ya tenía el pasaje en el bolsillo, apareció el implacable Ruud van Nistelrooy para meter la cabeza a un tiro libre desde la izquierda excelentemente ejecutado por su compañero en el Real Madrid Wesley Sneijder, y poner así el uno a uno, que llevó el encuentro a la prórroga.
Desde el comienzo del partido el equipo de Marco van Basten lució preocupado, tenso, muy lejos de la imagen que había dejado en sus tres partidos de la fase inicial, cuando soberanamente ganó el Grupo de la Muerte con un fútbol lleno de variantes y personalidad, incluidas sendas goleadas ante Italia y Francia.
El adiós de los candidatos
El seleccionador naranja optó finalmente por incluir en la alineación titular al Khalid Boulahrouz, pese a la reciente desgracia de la muerte de su hija prematura. ¿Habrá pesado anímicamente ese brazalete negro en señal de luto portado por los 'naranjas"?
¿O sería el síndrome 'ganador de grupo', después de que en los días previos otros equipos que arrancaron con todo en el certamen, como Portugal y Croacia, quedaran fuera en los fatídicos cuartos de final, el que atenazaba a los muchachos de Van Basten?
Lo cierto es que la joven Rusia del holandés Hiddink mostró un juego más fresco en esa etapa inicial, más allá de que no generó demasiadas opciones de gol. La más clara fue un cabezazo de Pavlyuchenko que se fue sobre el travesaño y hubo otras dos pelotas que resolvió bien Van de Sar.
En Holanda, ni Sneijder ni Dirk Kluyt desequilibraban por entonces por las bandas, y Van Nistelrooy no recibía alimento adelante. El delantero del Real Madrid tuvo una única chance clara, cuando ante un centro de Rafael van der Vaart apenas hubiera necesitado tocarla.
En el entretiempo, Van Basten, en su último partido como seleccionador, movió el banquillo y apostó por la fantasía de Robin van Persie, pero nada cambió. Rusia solo confió en su juego rápido y desenfadado. Así ganó.