8:56 | El principal problema del gobierno galo será la ratificación del Tratado de Lisboa, que se complicó por el rechazo de Irlanda al pacto
París (EFE).- Francia estrena este martes su presidencia semestral de la Unión Europea (UE) con las tradicionales reuniones de sus líderes con miembros de la Comisión Europea (CE) para repasar las prioridades del semestre, pero con una nueva complicación para el proceso de ratificación del Tratado de Lisboa.
Al "no" irlandés al tratado que complica la labor de la presidencia gala de la UE, según reconoció anoche el presidente, Nicolas Sarkozy, se suma ahora la amenaza del jefe de Estado polaco, Lech Kaczynski, de no ratificarlo.
En una entrevista con un diario polaco difundida anoche, Kaczynski afirmó que el tratado ya "no tiene sentido" después del "no" irlandés y, preguntado sobre si firmará el texto, aprobado por el Parlamento polaco, indicó que "es inútil ahora".
En una charla con corresponsales europeos, a quienes ha recibido hoy en su residencia del Elíseo, Sarkozy ha precisado que "encontrar una solución" al problema en seis meses "no significa resolverlo" en ese plazo.
Fuentes del Elíseo han indicado que el presidente francés tiene la intención de contactar pronto a su homólogo polaco, Lech Kaczynski, para tratar de convencerlo de la necesidad de que firme la ratificación del Tratado.
Puntos centrales
Francia se ha fijado cuatro prioridades para estos seis meses: un pacto europeo sobre la inmigración (la directiva de retorno que aprobó la UE es rechazada por los gobiernos latinoamericanos); un acuerdo sobre la aplicación del paquete energía-clima, que entre otros puntos prevé para el 2020 la reducción en un 20% de las emisiones europeas de gases de efecto invernadero; la revisión de la política agrícola común, y el relanzamiento de la Europa de la Defensa.
En una larga entrevista televisada anoche, Sarkozy defendió sus propuestas en esos ámbitos, salvo en la defensa europea que silenció, quizás para no complicar más la búsqueda de una solución al "no" irlandés al tratado, dada la neutralidad de ese país.
El presidente galo, que viajará el próximo 11 de julio a Irlanda, expresó que no hay que precipitarse pero tampoco hay mucho tiempo para encontrar una salida, ya que, dijo, la fecha límite es junio de 2009 debido a las elecciones europeas.
Las declaraciones del presidente polaco, que se suman a las reticencias de su colega checo, pueden amenazar el objetivo declarado de que el proceso de ratificación del Tratado de Lisboa continúe en los países que aún no han ratificado el texto, a la espera de que se halle una salida al embrollo irlandés.