10:25 | La segunda jornada de las tradicionales fiestas de San Fermín, que se prolongan hasta el 14 de julio, solo causaron heridos leves hoy
Pamplona, España (AP).- El segundo encierro de las fiestas de San Fermín se corrió este martes a toda velocidad sin que apenas se registrasen heridos, más allá de los golpes y caídas habituales por las aglomeraciones de los centenares de corredores a lo largo del recorrido.
El balance final ofrecido por la Cruz Roja indicó que una joven español tuvo que ser atendido en el Hospital de Virgen del Camino por una cornada en el muslo, que no reviste gravedad. Otras cuatro personas, todas ellas de nacionalidad española, fueron trasladadas a centros sanitarios con traumatismos menores en la cabeza o el costado.
A las ocho en punto de la mañana, los seis toros de la ganadería de Cebada Gago salieron de los corrales y en poco más de dos minutos recorrieron los 850 metros que les conducen a la plaza de toros de la ciudad.
La manada se mantuvo prácticamente compacta y los animales apenas protagonizaron momentos de riesgo. Al final, dos toros se quedaron algo rezagados, permitiendo a algunas personas lucirse con bonitas carreras delante de los astados.
Los toros de Cebada Gago no cumplieron este año con la fama que arrastran de peligrosidad. En los últimos 27 años que llevan acudiendo a Pamplona, han propinado 37 cornadas, algunas de ellas muy graves.
Shinichi Hitano, un japonés de 30 años, se tropezó durante la carrera, aunque no resultó herido. "De repente me he visto en el suelo con gente tratando de esquivarme. Sabía que llegaban los toros y me he tapado la cabeza. Afortunadamente no ha pasado nada", señaló todavía nervioso por la descarga de adrenalina.
Greg Solis, un visitante de Florida de 40 años, participó en el encierro por primera vez. "Ha sido un visto y no visto, emocionante. Nos han pasado a toda velocidad", dijo.
Junto a él, Rick Pegley, de 60 años y de Pensilvania, y Anthony Ware, 44 años y de Florida, también estuvieron en uno de los tramos. "Ha sido una experiencia increíble. Llevamos aquí dos días y ahora vamos a beber sangría", explicaron.
Los encierros de Pamplona son conocidos en todo el mundo. Centenares de personas corren delante de los toros ataviados con la vestimenta típica de la ciudad, pantalón y camiseta blanca y el pañuelo rojo anudado al cuello.
Las fiestas de San Fermín comenzaron el domingo y los encierros se repetirán todos los días hasta el 14 de julio a las ocho de la mañana.
En la primera carrera, la del lunes, se produjeron 13 heridos, ninguno de ellos por asta de toro, aunque el encierro fue lento y peligroso. Tres de estas personas permanecen ingresadas en el hospital, aunque su evolución es favorable. El resto fueron dados de alta, según se informó en un comunicado oficial.
Desde que existen registros oficiales en 1924, 14 personas han fallecido en los encierros. La última víctima data del 2003, cuando un español murió a causa de las secuelas que le produjo un golpe en la cabeza. Sin embargo, el último fallecido durante el recorrido se produjo en 1995, cuando un estadounidense de 22 años fue corneado.