10:45 | Por otro lado, activistas por los DD.HH. han acusado a Beijing de inflar las cifras para aumentar la represión durante las Olimpiadas
Beijing (EFE).- Las autoridades chinas han asegurado este jueves haber desmantelado cinco grupos terroristas y detenido a 82 personas en los seis primeros meses del año cuyo objetivo era atentar contra los Juegos Olímpicos.
Según informó hoy el gobierno de la Región Autónoma de Xinjiang (noroeste) en su página web, la policía también ha desmantelado 41 campos de entrenamiento para la Guerra Santa.
Por su parte, el Ministerio de Asuntos Exteriores de China, a través de su portavoz de turno, Liu Liangxiao, ha dicho hoy que "los hechos demuestran que en Xinjiang hay grupos terroristas implicados en actividades subversivas", aunque se negó a facilitar detalles acerca de las detenciones.
Beijing, que ha diseñado estrictas medidas de seguridad de cara a las Olimpiadas, repite constantemente que las amenazas terroristas contra los Juegos son reales, y señala a los grupos independentistas de Xinjiang, la región más noroccidental de China.
Liu volvió a recordar hoy que el Movimiento Islámico del Turkestán Oriental, considerado por Naciones Unidas, como un grupo terrorista desde el 2002, tiene vínculos con otras fuerzas dentro y fuera de China.
Diferentes grupos internacionales de activistas y defensores de los derechos humanos acusan a China de inflar artificialmente los riesgos de ataques terroristas para justificar un incremento de la represión contra los grupos independentistas de etnia uigur.
El pasado mes de enero, el secretario general del Partido Comunista, Wang Lequan, informó que dos presuntos terroristas abatidos a tiros por la policía de Xinjiang planeaban un atentado contra los JJOO.
En marzo, un avión procedente de Urimqi, con destino a Beijing, tuvo que hacer una escala inesperada porque una mujer viajaba con un líquido sospechoso.
Xinjiang es una región en la que habita la etnia uigur, de religión musulmana y habla turcomana, y según Beijing en su seno hay grupos que tienen lazos con la organización internacional Al Qaeda, la cual proporciona entrenamiento en campos de Asia Central.