12:51 | El ministro de Relaciones Exteriores, José Antonio García Belaunde, afirmó que las actuales divergencias internas en la CAN pueden esquivarse para concretar el pacto
La Haya (EFE) .- El ministro de Relaciones Exteriores del Perú, José Antonio García Belaunde, se mostró hoy esperanzado en que la Comunidad Andina (CAN) pueda cerrar el Acuerdo de Asociación y Comercio con la Unión Europea (UE) en el primer semestre de 2009.
En el contexto de una gira europea, el ministro peruano se entrevistó hoy en La Haya con varios representantes del Gobierno holandés así como con una delegación de empresas para promover las inversiones neerlandesas en Perú.
García Belaunde explicó en un encuentro con la prensa cómo podrían esquivarse las actuales divergencias internas en la CAN.
Ya que los acuerdos de asociación se articulan en torno a los pilares comercial, de diálogo político y cooperación, una posible solución a los problemas, explicó, sería que cada país se adscribiese primero a los ejes político y de cooperación y se uniera al pilar comercial -que es el más polémico- cuando lo considerase oportuno.
El ministro de Exteriores peruano recordó que Bolivia es uno de los países que ponen más condiciones a la hora de proceder al libre comercio de bienes.
Sin embargo, puntualizó que con ese país "no tenemos un conflicto, solamente discrepancias, visiones diferentes", en especial respecto al libre comercio.
Desde el punto de vista de Perú, un acuerdo de comercio con la UE no solamente "asegura un mercado que ya tenemos (...)", sino que además favorecería la inversión, "con lo que el comercio podría crecer a largo plazo".
Dentro de la Comunidad Andina (CAN) existen tensiones generadas por las diferencias entre Perú y Colombia, por un lado, y Ecuador y Bolivia, por otro, para negociar un acuerdo comercial con la UE.
Así, mientras los Gobiernos de Lima y Bogotá apuestan por abrir los mercados de la CAN y, si eso no fuera posible, negociar de forma independiente un tratado con la UE, La Paz y Quito son reacios al libre comercio con los europeos y acusan a sus socios de querer romper el bloque.