7:08 | Aceras con huecos se han convertido en zonas de alto riesgo para los peatones
Por José Santillán Arruz
Don Ángel Peralta no pudo evitar lanzar más de un sonoro denuesto cuando al caminar por la cuadra 1 del jirón Pachitea, en el Centro de Lima, perdió el equilibrio y su sexagenario cuerpo casi se estrella contra el pavimento. Por suerte, su viejo bastón lo hizo reponerse rápidamente de una violenta caída. ¿Qué había ocurrido? Un paso en falso por un hueco de casi 10 centímetros de profundidad en el centro de la vereda se había convertido en una peligrosa trampa. Pero ese no es el único que existe en esa acera y en el Centro de Lima.
En la primera cuadra del lado impar del mismo jirón Pachitea pueden contarse hasta cinco grandes huecos, mientras que en el lado par el panorama es similar: un marcado y avanzado deterioro que impide un paso peatonal seguro y sin riesgos. "Los huecos en la veredas son trampas deliberadas... ¿Si uno se cae y se golpea, a quién se reclama?", preguntó Yolanda, una comerciante de la zona.
El deterioro de las veredas también se observa en la avenida Uruguay. En las cuadras 4 y 5 de la citada arteria (lado par) es fácil observar una gran cantidad de huecos. Solo basta ubicarse frente a la puerta lateral del colegio Guadalupe y en un área de 60 metros cuadrados de vereda se podrán contar hasta 10 grandes baches, algunos con más de 10 centímetros de profundidad. La avenida Alfonso Ugarte tampoco escapa a esa lamentable realidad: las cuadras 9 y 10 (lado impar) son una demostración del penoso estado de conservación en que se encuentran sus veredas.
Luis Zanabria, director de Servicios a la Ciudad del Concejo de Lima, reconoció el calamitoso estado de la avenida Uruguay, pero aseguró que esa vía forma parte de las obras de mejoramiento que se ejecutarán con prioridad antes del Foro Económico Asia-Pacífico (APEC) que se desarrollará en nuestro país en noviembre.
Las cuadras 7, 8 y 10 de la avenida Brasil, así como las 8 y 9 de la Venezuela son también otra muestra de la falta de mantenimiento de las veredas de la ciudad.
Al respecto, el urbanista Luis Morante opinó que las veredas requieren de un mantenimiento permanente, habida cuenta de que su uso es constante. "La infraestructura de la ciudad está muy maltratada y necesita de la atención de sus autoridades", dijo.