20:15 | El DT aliancista se mostró resignado y afirmó que su equipo no tuvo resto anímico para responder
Acaba de toparse con la triste realidad del fútbol peruano. Apenas se puso el terno y ocupó el puesto más complicado en Alianza Lima, el doctor Richard Páez mostró capacidad para resucitar al muerto, pero jamás esperó que el convaleciente aliancista intente el suicidio con unas copas y una amanecida que ha dejado heridas. Fue un salto al vacío.
"Indiscutiblemente siento dolor porque esto no es lo que esperábamos. No tuvimos hoy el resto anímico para responder y debo admitir que nos ganaron bien", declaró Páez a CMD al culminar el encuentro.
Richard Páez ordenó reemplazar en el segundo tiempo a Sáenz, Ciurlizza y Jayo. "Solo fueron cambios técnicos. Nada más", apuntó el técnico venezolano, intentado negar algún mensaje entre líneas en las sustituciones de los tres futbolistas que están implicados directamente en la juerga del jueves pasado.
No tardó mucho para que el nuevo técnico blanquiazul muestre aquel rostro desorientado, y a la vez de seriedad y preocupación, que ha sido el común denominador de los últimos entrenadores aliancistas. "Por el momento quiero tener calma. Ya hablaré después cuando las cosas ya estén en frío", agregó el DT masticando una bronca que no merece.
Queda el partido en Huancayo ante el colero Atlético Minero. Alianza aún tiene remotas opciones de meterse entre los siete, pero volvamos tras estas mismas líneas y veremos que Páez no habla de carencia física, técnica o táctica, el doctor habló de la falta de resto anímico de su equipo, y esa falencia será muy difícil de levantar a solo cuatro días de una fecha clave.