14:43 | El alemán Horst R. Schmidt negó hoy que la celebración del Mundial 2010 en suelo africano esté en peligro de ser derivado a otro país
Fráncfort (DPA) - El alemán Horst R. Schmidt, nombrado por la FIFA para que asesore al comité organizador del Mundial de Sudáfrica 2010, negó hoy que la celebración del evento en suelo africano esté en peligro. "No hay ningún derecho a dudar del positivo desarrollo de los preparativos", dijo hoy a la agencia dpa Schmidt.
El presidente de FIFA (Federación Internacional de Fútbol Asociado), Joseph Blatter, fue el que hace una semana expresó sus dudas y señaló que había previsto un plan B con tres países dispuestos y capacitados a acoger el evento en 2010. Schmidt fue junto a Beckenbauer el jefe del comité organizador del Mundial de Alemania 2006, que resultó todo un éxito.
El alemán estaba realizando la pasada semana su "decimoquinta o vigésima" visita breve a Sudáfrica cuando leyó las declaraciones de Blatter, que en el país organizador del Mundial fueron un terremoto. "No sé en qué contexto estaban sus palabras, no creo que fueran dirigidas", dijo Schmidt, que está deseando comunicarle a Blatter que los preparativos "marchan positivamante".
Desde el punto de vista de Schmidt, convergen en este momento dos realidades en Sudáfrica: por un lado, los graves problemas de seguridad, la escasez de energía, los ataques a los extranjeros y la falta de certeza sobre el futuro político del país. Por otro lado, está "la realidad de los preparativos".
La construcción de cinco estadios y la remodelación de otros cinco va hacia delante y las infraestructuras para conectar el tráfico se desarrollan de "manera positiva", aseguró. Y el gobierno está dispuesto a financiar, pese a que la inversión total ha superado en 3.000 millones de dólares las previsiones.
Respecto al tema de la seguridad, en las zonas donde se disputará el Mundial, según Schmidt, hay "conceptos convincentes" para "mantener todo bajo control" y eso rige también para el problema del suministro energético. Los estadios y los centros de prensa estarán asegurados con generadores propios y el "apagón" de regiones lejanas permitirá que se redireccione suficiente capacidad eléctrica a las nueve ciudades sede.
Schmidt comparte la opinión de Blatter de que la Copa Confederaciones del próximo año será "el momento de la verdad", donde se demostrará el valor de los planes y la capacidad organizativa del país. Aunque el torneo fuera un fracaso organizativo, quitarle el Mundial de un año después a Sudáfrica sería improbable por la gran cantidad de millones invertidos ya en el país y por lo avanzado de los preparativos, señaló el asesor enviado por FIFA.
El próximo febrero comienza en Internet la primera fase de venta de los tres millones de entradas. Resultará decisivo también el contrato firmado entre FIFA y Sudáfrica, que según el jefe del comité organizador, Danny Jordaan, contempla "que sólo una catástrofe natural es motivo para aplazar un Mundial".
Schmidt, que tras sus múltiples visitas al país ya se siente "como un sudafricano", comparte esa opinión. Y también Blatter, el gran impulsor de llevar el Mundial a Africa, se mostrará como el gran pragmático que es, opinó Schmidt. De algún modo lo lograrán los sudafricanos, que tienen garantizados unos ingresos de 3.000 millones de euros (4.745 millones de dólares), más que en Alemania 2006.