7:32 | Julio Cobos emitió el voto con el que el Congreso argentino rechazó el proyecto de ley que ha desatado el conflicto entre la presidenta y el sector agrícola
Buenos Aires (DPA).- En sus algo más de siete meses de gestión, la presidente argentina, Cristina Fernández de Kirchner, sufrió quizás el golpe más duro en el conflicto con el campo, pero lejos de ser la oposición la que lo asestó, fue su propio vicepresidente, Julio Cobos, el que rechazó el proyecto de ley y dejó al gobierno en una virtual crisis institucional.
La Resolución 125 que había propuesto el ex ministro de Economía Martín Lousteau el pasado 10 de marzo desató un conflicto interno que trajo consigo cortes de ruta, desabastecimiento, acusaciones cruzadas y el regreso de los "cacerolazos", por casi cuatro meses.
Sin embargo, como en una película de drama y suspenso, tras casi 130 días de enfrentamientos entre dos sectores antagónicos, como son el campo y el gobierno de Fernández de Kirchner, todo se decidió con una debate extenuante y definido de la manera más increíble.
En la historia parlamentaria argentina no se registran votaciones tan reñidas como ésta, que se definió con el voto contrario a la del gobierno que el propio vicepresidente emitió, dejando perplejos a la bancada oficial y desatando la algarabia en la oposición y en los productores agrarios.
Ahora llega el tiempo de saber cómo quedará el gobierno de Fernández de Kirchner, cuya imagen positiva no llega al 30 por ciento y que sufrió mucho desgaste con toda la controversia planteada.
La relación entre Cobos y el matrimonio Kirchner - el ex presidente Néstor Kirchner tiene un alto grado de participación en el proyecto oficial- ya no será la misma después de lo decidido por el "numero dos" del gobierno.
"No puedo acompañar. Esto no significa que estoy traicionando a nadie, sino actuando de acuerdo a mis convicciones. Que la historia me juzgue, perdón si me equivoco; mi voto no es positivo, es en contra", dijo Cobos ante un clima de máxima tensión en el recinto, dividido en mitades en su voluntad ante el proyecto oficialista.
Cobos, ex gobernador de la provincia de Mendoza, llegó al gobierno mediante un acuerdo de algunos representantes de la Unión Cívica Radical (UCR, centro-izquierda), con el Frente para la Victoria (parte del Partido Justicialista), y le aplicó una dura estocada a su propio gobierno.
Mucho se especula con el futuro institucional del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, dado que si bien Cobos dijo que quería seguir siendo el "vicepresidente de todos los argentinos hasta el 2011", difícilmente la relación con la presidente y el gabinete nacional vuelva a ser la misma.
Desde el inicio mismo de todo el conflicto entre campo y gobierno, fue Cobos el que impulsó el "consenso", algo que reiteró minutos antes de decidir su voto, pero nunca nadie pensó que finalmente sería él quien decidiera la virtual suerte de la administración Kirchner.
"Yo sé que formo parte del gobierno y que vengo de otro sector, de otro espacio político, y por ahí esto me permite disentir en algunas cosas. Esto es la pluralidad. Esto es actuar de acuerdo a las convicciones que uno tiene. Por eso he hecho todo lo posible", dijo Cobos. El Senado lo colocó en una situación por demás complicada.
Siempre, en un conflicto tan largo y desgastante como éste, se buscarán vencedores y vencidos, algo que en esta ocasión quedó muy en claro y que pone al matrimonio Kirchner en una vereda y al sector del campo, en otro. Habrá que ver dónde queda la institucionalidad de un país que pasó por crisis más complicadas que ésta.