0:06 | Personalidades del mundo rinden homenaje al primer presidente negro de ese país que luchó contra el 'apartheid'
Johannesburgo, Sudáfrica (DPA).- Se festeja desde hace meses, pero el 18 de julio se cumple la fecha: el héroe nacional sudafricano Nelson Mandela celebra hoy su cumpleaños 90. Así como hasta ahora las fiestas, conciertos, lecturas y homenajes fueron públicos, el día de su cumpleaños el festejo será más bien privado y familiar.
"Festejará en el círculo estrecho de su familia en un marco muy relajado en Qunu", explicó su hija Zindzi a DPA. Incluso sus nietos y bisnietos no participarán esta vez del festejo en su pueblo natal, Qunu, ya que Mandela prefirió una fiesta más bien tranquila.
No habrá discursos ni actos festivos. "Quiere descansar y pasarlo bien", dijo su hija, que ahora lo ve más que antes. El concierto 46664 -el número con el que Mandela fue identificado durante los años que estuvo preso en Robben Island- en su honor realizado en junio en Londres fue considerado como una especie de despedida del gran escenario mundial.
Pero, según su ex esposa Winnie Madikizela-Mandela, coquetea con una aparición en el primer Mundial de fútbol que se festejará en 2010 en Sudáfrica. "Ya lo veo ahí", comentó al margen de uno de los homenajes más inusuales en honor al líder sudafricano: la presentación de su biografía gastronómico-política.
En ella, la antropóloga y cocinera Anna Trapido describe las preferencias culinarias de Mandela. "La comida es un medio inusual, pero extremadamente efectivo para una biografía: el recuerdo de olores, sensaciones y comidas deliciosas ayuda a revivir momentos pasados".
Otro regalo inusual llegó del lado de Estados Unidos, que finalmente quitó al primer presidente negro de Sudáfrica de la lista de personas sospechosas de terrorismo. El gobierno estadounidense había colocado al Congreso Nacional Africano (CNA) en los años 80 en la lista de organizaciones terroristas.
El Premio Nobel de la Paz, que anunció en más de una vez su retiro de la vida pública, sigue siendo una importante figura a nivel mundial. Según su colaboradora Mothamang Diaho su fundación sigue recibiendo solicitudes para apariciones en actos festivos, galas y conferencias.
"Recibimos todas las semanas unas 40.000 solicitudes de todo el mundo", explicó al margen de la Cumbre Africana organizada por el Foro Económico Mundial en Ciudad del Cabo. Tres colaboradores se ocupan a diario de contestar estas solicitudes de Estados Unidos, Europa y otras partes del mundo. También se trata de pedidos de intervenciones personales. Comentó que Mandela siguió con gran interés los recientes ataques violentos contra extranjeros en su patria: "Sigue leyendo con mucho interés los diarios. Y está muy triste por la violencia".
Todavía hoy en día, el popular estadista, premio Nobel y promotor de la paz -llamado respetuosamente "padre" ("madiba")- sigue gustando de las camisas de colores, y consigue con su encanto y su humor que los ricos y famosos de este mundo contribuyan en sus tareas benéficas.
El jurista, con una clara voluntad de reconciliación -en tiempos del apartheid enemigo público número uno- pasó a causa de su lucha contra la separación racial casi tres décadas en prisión. Esto lo marcó en varios sentidos, incluso a la hora de comer. "Directamente después de su liberación voló a Estados Unidos. Durante la cena, para sorpresa de los comensales, hundió el pan en la comida, al igual que lo hacían los presos", recuerda la hija de Mandela, Zindzi. Al parecer, a todos les sorprendió el gesto pero fueron cordiales y no dijeron nada.