13:17 | El presidente de la República obtuvo hasta la mitad de julio un respaldo de 26%, según el último sondeo de El Comercio
(Reuters).- La aprobación al trabajo del presidente Alan García volvió a caer en julio a su nivel más bajo a días de cumplir su segundo año de Gobierno, otra vez arrastrado por el descontento popular ante el alza en los precios de los alimentos y una mayor inflación.
Un sondeo publicado el domingo por El Comercio indicó que García obtuvo en julio una aprobación a su gestión de 26 por ciento, cuatro puntos menos que en junio, mientras que su desaprobación alcanzó un máximo de 70 por ciento, pese a la fuerte expansión económica que registra el país andino.
García, quien gobernó en una primera oportunidad Perú entre 1985 y 1990, asumió su segundo mandato el 28 de julio del 2006 con un nivel máximo de aprobación de 63 por ciento.
A la pregunta de por qué desaprueba el trabajo de García, la mayoría de los entrevistados, un 67 por ciento, afirma que es por "los precios que están subiendo" y la inflación.
El sondeo fue realizado por la firma Ipsos Apoyo, una de las más importantes del país, entre el 15 y 18 de julio con una muestra de 1.000 personas de 16 ciudades del país.
La economía peruana se expandió el año pasado un 9 por ciento, la tasa más alta desde 1994, pero la inflación acumulada en los últimos 12 meses a junio repuntó a 5,71 por ciento, casi el doble de la meta oficial para el 2008.
La aceleración de la inflación se debe principalmente al impacto en el país del aumento de los precios internacionales del petróleo y de los alimentos básicos como el trigo.
El Perú tiene que importar crudo para poder abastecer la demanda de combustibles y es además un dependiente del trigo, base para elaborar los alimentos de mayor consumo en el país.
García carga aún la cruz de su primer mandato, cuando se registró una hiperinflación en medio de una de las peores crisis económicas de la historia del país y la guerrilla estaba en pleno apogeo.
LO BUENO Y LO MALO
La cifra reducida de aprobación a la gestión de García "contrasta con los indicadores macroeconómicos de su Gobierno que suscitan el reconocimiento internacional", dijo el director de Ipsos Apoyo, Alfredo Torres, al diario El Comercio.
Perú obtuvo hace una semana la nota de grado de inversión por parte de Standard & Poo'r, la segunda calificación de este tipo a nivel internacional, debido a la fortaleza de su economía y buena capacidad de pago del país andino.
En Latinoamérica, solo Brasil, México y Chile tienen el nivel de calificación de grado de inversión.
La noticia llegó junto con el nuevo ministerio peruano de Economía, Luis Valdivieso, un ex funcionario del Fondo Monetario Internacional que goza de la confianza del mercado y los inversionistas, al igual que su antecesor, Luis Carranza, quien renunció al cargo por motivos personales.
Las pocas personas que aprueban el trabajo de García resaltan que el presidente ha logrado mejorar la imagen de Perú a nivel internacional, su buen manejo en la economía y que ha cambiado respecto a su primera gestión.
Pero García enfrenta una ola de protestas de trabajadores y de los gobiernos regionales, en demanda de que los beneficios del boom económico llegue a los más pobres del país, que alcanza a casi el 40 por ciento de la población.
Según el sondeo, otra de las razones por las que los peruanos desaprueban su gestión es la falta de trabajo (un 41 por ciento) y porque sienten que el mandatario no ha cumplido con sus promesas electorales (un 37 por ciento).
La aprobación a García retrocede desde hace un año, pero se había recuperado en mayo a un 35 por ciento, frente al clima de optimismo sobre el futuro del país tras la realización en Lima de la cumbre de Latinoamérica y la Unión Europa.
Según analistas, los mayores retos del Gobierno de García serán la presión social interna en aumento, la inflación que se acelera y la crisis internacional que puede afectar el nivel de exportaciones, principalmente de materias primas del país.