13:25 | Salim Hamdan, de Yemen, está acusado de conspiración y de brindar apoyo material a la red terrorista Al Qaeda
Washington (DPA).- El antiguo chofer de Osama Bin Laden se declaró hoy inocente en relación a la acusación de vinculación con el terrorismo islámico al inicio del primer juicio a cargo de los controvertidos tribunales militares establecidos bajo la presidencia de George W. Bush en Guantánamo, Cuba.
Salim Hamdan, natural de Yemen, está acusado de conspiración y de brindar apoyo material a la red terrorista Al Qaeda. Hamdan se enfrenta a una condena máxima de cadena perpetua en caso de ser declarado culpable.
Hamdan alega haber sufrido abusos bajo custodia del personal militar estadounidense y durante los interrogatorios.
Los abogados del ex chofer manifestaron que no se podía realizar el juicio contra su cliente hasta tanto un juzgado no revise la legalidad de la detención de estos "combatientes enemigos ilegales" en Guantánamo.
El Tribunal Supremo declaró también en junio de 2006 que estos tribunales militares son inconstitucionales y violan la Convención de Ginebra. Esto obligó al gobierno a buscar la aprobación en el Congreso, lo que finalmente ocurrió algunos meses más tarde. El Pentágono tuvo de todas formas que reformular los cargos presentados contra Hamdan y los demás detenidos.
El Ejército estadounidense piensa que Hamdan ayudó a Al Qaeda en el campo de batalla afgano transportando armas y que asisitió a Bin Laden cuando el líder de Al Qaeda escapó a la emboscada que en 2001 le tendieron las tropas aliadas en las cavernas de Tora Bora.
Hamdan fue capturado por fuerzas afganas en el 2001 y transferido a los militares estadounidenses. Al año siguiente fue enviado a Guantánamo, donde permaneció, al igual que los demás reclusos, incomunicado.
Organizaciones defensoras de los derechos humanos denuncian que estos tribunales niegan a los detenidos los derechos garantizados en una corte civil y están diseñados exclusivamente para producir sentencias.
"Éstos son juicios de segunda categoría a los que el gobierno de Estados Unidos no sometería a sus ciudadanos", según Amnistía Internacional.
Los militares estadounidenses se defienden argumentando que los acusados cuentan con abogados defensores designados por el tribunal militar pero también pueden recibir ayuda legal privada. Podrán llamar a los testigos que consideren pertinentes para su defensa y contrainterrogar a los de cargo. También pueden revisar la evidencia presentada en su contra.
Hamdan no es el acusado más importante ante el tribunal militar. El juicio contra el presunto organizador de los atentados del 11 de setiembre de 2001 Jalid Sheij Mohammed y otros cuatro detenidos podría comenzar en setiembre. Mohammed, para quien la fiscalía pide la pena de muerte, ya manifestó que quiere morir como mártir.