20:22 | Las autoridades temen que el episodio de este sábado reanime las tensiones entre musulmanes e hindúes. La ciudad de Gujarat ya ha sido escenario de conflictos sangrientos en otras oportunidades
Nueva Delhi (DPA).- Al menos 29 personas murieron hoy y otras 88 resultaron heridas a raíz de alrededor de 16 explosiones sincronizadas que se registraron en la ciudad de Ahmedabad, en el oeste de India, según fuentes oficiales.
Cuarenta personas resultaron heridas de gravedad, informaron médicos locales. Las detonaciones de baja intensidad tuvieron lugar en dos lapsos a lo largo de 90 minutos en concurridas áreas de la ciudad, una de las de más intensa actividad comercial de la India.
Un agente de la policía que no quiso ser identificado dijo a medios locales "las bombas han estado bien coordinadas y, según han dicho, algunas detonaciones ocurrieron en hospitales, adonde trasladaron a los heridos". No se descarta que el número de víctimas ascienda.
En un correo electrónico dirigido a medios locales, el grupo "Muyahidines indios", hasta ahora desconocido, se adjudicó la autoría de los ataques diciendo que su intención había sido vengar las numerosas víctimas de los enfrentamientos en esa provincia entre hindúes y musulmanes.
La tensión es palpable en la ciudad, donde la policía ha levantado controles para inspieccionar los vehículos en algunas áreas. También se han incrementado las medidas de seguridad en la estación central de tren y en el aeropuerto.
La presidenta de India, Pratibha Patil, condenó los ataques y pidió a la población que mantenga la calma.
En la capital, Nueva Delhi, el representante del Ministerio del Interior, Sri Prakash Jaiswal, dijo que las investigaciones preliminares indican que las explosiones guardan similitud con los ataques terroristas del viernes en Bangalore.
Las autoridades temen que el episodio de este sábado reanime las tensiones entre musulmanes e hindúes. La ciudad de Gujarat ya ha sido escenario de conflictos sangrientos en otras oportunidades.
"Es una conspiración para desestabilizar el país", dijo Jaiswal, quien añadió que "todas las grandes urbes se encuentran en alerta máxima".
En febrero de 2002, extremistas musulmanes prendieron fuego a un tren en el que se encontraban peregrinos hindúes. La masacre generó disturbios en los que murieron alrededor de 3.000 personas, la mayor parte musulmanes.
"Ustedes hirieron nuestros sentimientos y los perturbaron al arrestar, encarcelar y torturar a nuestros hermanos del Movimiento Islámico de Estudiantes de India (SIMI, por sus siglas en inglés) y otras agrupaciones en Indore, Ujjain, Mumabi y otras ciudades de la provincia de Karnataka", señalaba el correo de los "Muyahedines indios".
En el escrito, el grupo afirmó que los próximos objetivos serían altos empresarios y políticos de la región. Las fuerzas de seguridad sospecharon que la proscripta agrupación SIMI estuviese ligada a los recientes ataques.
El viernes dos personas murieron en Bangalore en otra serie de explosiones. Según las autoridades, ocho artefactos de fabricación casera y escasa potencia estallaron en un lapso de ocho minutos.