15:26 | Un informe pretende llamar la atención sobre el hecho de que la epidemia no ha desaparecido en el país norteamericano
Washington (EFE).- La incidencia del sida en algunas partes de Estados Unidos, especialmente entre la población afroamericana, es tan alta como en determinados países de África, según un extracto de un estudio del Black AIDS Institute adelantado hoy.
El informe, que será publicado oficialmente el próximo 4 de agosto en Ciudad de México, durante la XVII Conferencia Internacional sobre el Sida, pretende llamar la atención sobre el hecho de que la epidemia no ha desaparecido en EE.UU. y es especialmente notable entre la población afroamericana del país.
"En Estados Unidos, el sida es una enfermedad de los afroamericanos", dijo a la cadena CNN el fundador y presidente del instituto, Phill Wilson, quien vive con el VIH desde hace 20 años.
Los datos de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de EE.UU. (CDC, por su sigla en inglés) indican que cerca de la mitad del más de un millón de estadounidenses que padecen el VIH o el sida son negros, según Wilson.
El estudio señala que una de cada dos personas que viven con el VIH en EE.UU. es afroamericano, a pesar de que sólo uno de cada ocho estadounidenses es de esta raza.
El informe se refiere a datos publicados por el Programa de Naciones Unidas sobre el Sida (UNAIDS) y estadísticas de los CDC y de la Oficina del Censo estadounidense.
Las cifras revelan que el sida sigue siendo la primera causa de muerte entre mujeres afroamericanas de entre 25 y 34 años, y la segunda para hombres negros de entre 35 y 44 años.
En Washington, más del 80 por ciento de los casos de VIH se dan entre la población afroamericana, lo que representa uno de cada 20 residentes de la capital estadounidense.
"El cinco por ciento de toda la población del Distrito de Columbia está infectado (con el VIH), lo que es comparable con países como Uganda o Sudáfrica", explicó el director del National Institute of Allergy and Infectious Diseases, Anthony Fauci.
Según el estudio, si los afroamericanos creasen su propio país, estaría por encima de Etiopía y por debajo de Costa de Marfil en el número de ciudadanos infectados con el VIH.
Tanto Etiopía como Costa de Marfil se encuentran entre los 15 países que reciben fondos del "Plan de Emergencia del Presidente para la Reducción del Sida" (PEPFAR, siglas en inglés), que creó en 2003 el presidente de EE.UU., George W. Bush.
Este fondo, que suministra medicamentos a las personas infectadas con el VIH y apoya a los países en sus esfuerzos de prevención, ha aportado en los últimos cinco años 15.000 millones de dólares a los países beneficiarios del PEPFAR.
El Black AIDS Institute no critica el programa gubernamental por ayudar a países pobres en su lucha contra esta enfermedad, pero sí considera que "la epidemia del sida en Estados Unidos no recibe la atención que se merecería".
Wilson cree que en EE.UU. se debe trabajar más en la prevención de la enfermedad.
El informe del instituto que dirige indica que, mientras los fondos para países subdesarrollados han aumentado sustancialmente, los recursos destinados a la lucha contra el sida en Estados Unidos han permanecido iguales desde hace años.
Según la Fundación de la Familia Kaiser, el presupuesto dedicado a la prevención del sida en EE.UU. asciende a 892 millones de dólares para 2009, la misma cantidad que en 2008.
Este importe es el más pequeño de todo el presupuesto destinado a la lucha contra el VIH/sida.
En el estudio, Wilson insta al Gobierno estadounidense y a las fundaciones privadas a aumentar "considerablemente" los recursos para la prevención y el tratamiento del VIH.
También urge a los organismos internacionales a que responsabilicen al Gobierno federal del "fracaso" en atender la epidemia del VIH/sida en su propio país.