19:52 | Pese a la clara victoria, difícilmente sacaría al país de la crisis política y social que afronta, opinaron analistas
La Paz (Reuters).- El presidente boliviano, Evo Morales, habría ganado con contundencia el referendo revocatorio del domingo, aunque el resultado difícilmente sacaría al país de la crisis que se disparó por el rechazo opositor a las ambiciones socialistas del mandatario.
Según escrutinios rápidos y sondeos a boca de urna de cadenas de televisión, más de un 60 por ciento de los electores bolivianos habría votado a favor de la continuidad en el poder del líder indígena, en tanto que la mayoría de los gobernadores regionales de la oposición también fue ratificada.
Sin embargo, habrían rechazado la permanencia de dos prefectos opositores, entre ellos el del departamento de Cochabamba, quien adelantó que no abandonará poder.
Morales, que asumió en enero del 2006, había convocado al referendo para aceptar un desafío de la oposición, que ha bloqueado su plan de instaurar una Constitución socialista para dar más poder a la mayoría indígena y fortalecer el proceso de nacionalización de la economía.
Según la corte electoral, para perder, Morales debería recibir en contra la misma cantidad de votos con la que ganó las elecciones de finales del 2005, un 53,7 por ciento. Pero sólo hace falta el 50 por ciento más uno de los sufragios para cesar a un prefecto.
"Pese a las provocaciones permanentes, el comportamiento de pueblo boliviano ha sido totalmente exitoso hoy (domingo) en este referendo revocatorio en Bolivia", dijo Morales, apenas cerradas las urnas, en una rueda de prensa en la ciudad Cochabamba, en la región central del país homónima.
Convencidos de que el Gobierno quiere convertir a Bolivia en una nueva Cuba, los partidos críticos de Morales, mayormente conservadores, habían adelantado que seguirían resistiendo tras la consulta a través de los procesos de autonomía que iniciaron en cuatro de los siete departamentos que administran.
La consulta popular se celebró en tranquilidad, pese a los temores de la comunidad internacional tras varios días de violencia en localidades opositoras que dejaron dos muertos. Los resultados oficiales se conocerían en una semana.
La crisis política en Bolivia es seguida de cerca por los países de la región, especialmente por Argentina y Brasil, cuyo crecimiento económico está en parte alimentado por el gas natural que le envía el país altiplánico.
Analistas han estimado que la crisis política permanecerá tras el referendo dada la polarización de la sociedad boliviana, a pesar del convencimiento de Morales de que su ratificación en el poder lo fortalecería para poder convocar a una consulta popular sobre la nueva Constitución.
Según Franklin Pareja, profesor de ciencia política de la Universidad Mayor de San Andrés, "la lectura preliminar (del referendo) es que se va a profundizar muchísimo más la crisis política y la tensión en el país".
"Si bien el presidente ha obtenido una votación (alta), los prefectos que son adversos al Gobierno logran una votación que legitima sus posiciones y los fortalece", agregó.
Polarización política
El mandatario es popular en la tierras altas del occidente boliviano, donde la minería es la principal actividad económica y los indígenas apenas sobreviven de los cultivos de pequeñas parcelas.
En tanto, la oposición está parapetada en la fértil llanura oriental, hogar de las grandes reservas de gas, dominada por latifundistas que también rechazan una reforma agraria del Gobierno.
Los prefectos departamentales de la región oriental, donde se ubica Santa Cruz, la capital económica de Bolivia, y Tarija, hogar de las mayores reservas de gas del país, habrían sido ratificados en sus cargos, según los medios de comunicación.
Junto con el gobernador de Cochabamba, perderían sus puestos los prefectos de La Paz, un opositor, y el de Oruro, un oficialista. "Sigo siendo el prefecto de Cochabamba", aseguró a periodistas el prefecto cochabambino, Manfred Reyes Villa, al tiempo que agregó que resistirá su revocación en la justicia.
Un grupo de estudiantes se manifestó frente a la Prefectura de Cochabamba para exigir la salida de Reyes
Villa. "Si él no quiere salir por las buenas, entonces tendremos que sacarle a las malas y eso quiere decir sacarle a patadas a este prefecto", dijo un dirigente universitario que se identifico como Amadeo.
Morales debería nombrar a gobernadores interinos para reemplazar a los revocados hasta la convocatoria a elecciones. "Hoy admitimos estos resultados preliminares, porque son contundentes, pero me preocupa mucho la unidad nacional, veo todavía un país muy confrontado", dijo por su lado el prefecto de La Paz, José Luis Paredes.
La oposición también critica al Gobierno por sus cercanos lazos con el presidente venezolano, Hugo Chávez. Morales ha recibido cientos de millones de dólares de financiamiento de parte de Chávez, que considera al líder indígena como su mayor aliado en su cruzada anti Estados Unidos.