14:33 | Viuda de militar ecuatoriano, Martha Escobar, presentaría como "prueba plena" las declaraciones de Jesús Sosa 'Kerosene', quien aceptó su participación en la muerte del sargento extranjero
La familia del sargento ecuatoriano Enrique Duchicela capturado en 1988 por el Ejército peruano y desaparecido bajo la acusación de espionaje y dado por muerto, analiza demandar internacionalmente al Perú, informó hoy el diario ecuatoriano "El Universo".
El matutino norteño en un informe especial sobre el caso señala que la familia del suboficial desaparecido "se reunirá en los próximos días en Estados Unidos para analizar la posibilidad de presentar una demanda internacional contra Perú, por el delito de crimen de Estado".
La familia también solicitará al Gobierno del presidente Rafael Correa que, de oficio, demande a Perú, de Estado a Estado, por el deceso del suboficial. La viuda del militar, Martha Escobar, y sus dos hijas solicitaron el 16 de marzo del 2007, mediante una carta, una audiencia al presidente ecuatoriano Rafael Correa para explicarle el caso. No hubo respuesta y lo único que lograron es una entrevista con su esposa, Anne Malherbe.
En su afán de conseguir una cita con Correa, la familia intentó un contacto a través del actual ministro coordinador de Seguridad Interna y Externa, Gustavo Larrea, vinculado a las organizaciones de derechos humanos. Hasta la fecha no existe una respuesta al pedido y eso los mantiene en la incertidumbre.
Según se menciona en el diario y cita la agencia de noticias AFP, los allegados del militar presentarían como "prueba plena" las recientes declaraciones de un ex militar peruano que aceptó durante una audiencia judicial su participación en la detención de Duchicela.
El pasado 30 de julio el ex integrante del grupo Colina, Jesús Sosa, que hace una década integró ese grupo de la muerte, admitió que perteneciendo al Ejército Peruano participó en la captura del sargento de la Fuerza Aérea Ecuatoriana Enrique Duchicela en 1988, quien -según dijo en ese momento y de acuerdo a diversas investigaciones periodísticas- realizaba acciones de espionaje en complicidad con algunos militares peruanos.
Sosa dijo que en 1988 por orden del presidente Alan García se formó un grupo especial para capturar al espía ecuatoriano Enrique Duchicela quien era el enlace con oficiales del SIE peruano que se encargaban de vender información secreta del Perú a Ecuador cuando todavía no se había solucionado las disputas territoriales con el país norteño.
En el libro "Muerte en el Pentagonito" (como se conocía al cuartel general del ejército) del periodista Ricardo Uceda, Sosa declaró que el ecuatoriano fue capturado y asesinado en los sótanos del cuartel general, donde su cadáver fue incinerado.
Duchicela era entonces adjunto del agregado aéreo en la embajada ecuatoriana en Lima.