16:13 | Así respondió el presidente de la Sociedad Nacional de Industrias ante una posible sugerencia del Gobierno de racionar la energía eléctrica en los sectores productivos
(Reuters).- El jefe del principal gremio industrial de Perú rechazó el miércoles la posible sugerencia del Gobierno de racionar la energía que utilizan y lo responsabilizó de una crisis de suministro que ha ocasionado cortes de electricidad a grandes empresas y hasta un apagón en la capital del país.
El presidente Alan García descartó una crisis energética pero reconoció que el Gobierno debe ser cuidadoso ante el crecimiento de la demanda de electricidad producida con gas.
El máximo dirigente de la privada Sociedad Nacional de Industrias (SNI), Eduardo Farah, afirmó que detener la producción por un menor flujo de energía traería consecuencias "funestas" como mayor inflación y despidos.
La industria del Perú, principalmente manufacturera, es uno de los sectores que más empleos genera en el país y uno de los motores del auge económico nacional.
"La producción no puede parar, si nosotros paramos la producción, la inflación va a subir más, las consecuencias van a ser funestas para mucha gente que trabaja en las empresas", dijo Farah a la radioemisora local CPN.
El problema de abastecimiento se debe a la congestión del único ducto de gas natural del país, que alimenta a centrales termoeléctricas, y a una escasez de lluvias que ha mermado la producción de las plantas hidroeléctricas.
"No hay ninguna crisis energética. Ocurre que este año ha llovido menos, entonces, todo el crecimiento que tenemos de producción de energía eléctrica a gas debe compensarse mediante la producción de energía eléctrica hidráulica, con las aguas de la cordillera", dijo García a la prensa estatal.
El racionamiento ya ha afectado a grandes compañías entre ellas importantes mineras que operan en el país, aunque sin afectar su producción hasta el momento.
DIALOGARÁN CON GOBIERNO
Farah afirmó que es imposible racionar la energía eléctrica debido a que esto afectaría la productividad, los precios y las exportaciones del sector.
El dirigente sugirió que el Gobierno debería asumir la diferencia de los mayores costos que traería trabajar con generadores de electricidad alimentados con diésel, encarecido por los altos precios internacionales del petróleo.
"Que me diga el Gobierno qué va a hacer, alguien va a pagar la diferencia, si hay que ir a eso, los culpables pagan la diferencia", afirmó Farah.
Los industriales y el viceministro del Energía y Minas, Pedro Gamio, se reunirán el jueves para discutir el problema.
"La reunión es para explicarles exactamente cuál es el plan de acción en marcha. Queremos tener un diálogo franco y sincero y escuchar la opinión del Comité de Energía de la SNI", dijo Gamio a Reuters sobre la reunión, sin adelantar detalles.
Según Gamio, no hay racionamiento sino "una optimización temporal del recurso gasífero", lo que obliga a diversificar la matriz energética y establecer planes de corto, mediano y largo plazo para garantizar el abastecimiento eléctrico.
El funcionario agregó que entre octubre y noviembre se espera que el mercado eléctrico supere la crisis gracias al inicio de la temporada de lluvias, con lo que se recuperará la holgura de la reserva eléctrica peruana que llegará a 960 megavatios, desde los 140 megavatios actuales.
Gamio reconoció, sin embargo, la necesidad de trabajar con generadores a diésel mientras persistan los problemas con el suministro.