0:33 | "Ahora necesito descansar, tengo 18 horas antes de estar listo para mañana", dijo el nadador tras ganar con récord mundial de 1:54,23 minutos los 200 metros estilos
Beijing (DPA).- Michael Phelps roza la gloria que durante 36 años controló en monopolio Mark Spitz: tras ganar hoy su sexta medalla de oro en la natación de los Juegos Olímpicos de Beijing, mañana puede igualar a su compatriota y el domingo quebrar todos los récords.
"Ahora necesito descansar, tengo un montón de tiempo, 18 horas antes de estar listo para mañana", dijo Phelps tras ganar con récord mundial de 1:54,23 minutos los 200 metros estilos.
El estadounidense de 23 años suma así seis récords en seis finales, triturando las pruebas de natación como nunca antes se vio en la historia.
Los protagonistas del día fueron Phelps y Lochte. Phelps asumió el control de los 200 estilos desde el inicio, y se vio beneficiado por el cansancio de su principal rival, Lochte, que minutos antes había hecho un gran esfuerzo para capturar el oro en los 200 espalda.
Ya tras los 50 mariposa Phelps tenía una ventaja de 36 centésimas sobre Laszlo Cseh.
El húngaro estrechó las diferencias a apenas cinco centésimas tras los 50 espalda, pero perdió terreno en pecho, y a falta de 50 metros para el final 1,11 segundos lo separaban de Phelps, que aumentó en forma clara la ventaja en los 50 libre para alzar nuevamente el brazo tras un cómodo triunfo.
Su registro de 1:54,23 minutos mejora en 57 centésimas su propio récord mundial del 4 de julio en los "trials" de Omaha.
"Intenté una salida fuerte en los primeros 100 metros, pero Michael fue imponente en pecho", dijo Cseh, autor de una marca de 1:56,52 y dueño de tres platas en Beijing, siempre postergado por Phelps. Lochte llegó al bronce con 1:56,53 y el brasileño Thiago Pereira cuarto, con 1:58,14.
"Fueron unos Juegos fantásticos, gané tres platas y marqué tres records europeos. Fui muy exitoso, pero ahora necesito descansar", admitió Cseh.
Incluso Phelps -que tiene a esta altura aura de superhombre- se vio hoy complicado por las exigencias de las finales.
A las 10:54 disputó los 200 estilos, a las 11:09 participó en la ceremonia de premiación y a las 11:19 corrió -y ganó- su serie de semifinales en los 100 metros mariposa.
"Tuve literalmente cinco minutos entre el final de la premiación y cambiarme para competir, ajustarme el gorro e ir a la piscina. No hubo tiempo", describió Phelps.
La suma de pruebas también atentó contra Lochte, que por antecedentes podría haber puesto en problemas a Phelps en los 200 estilos.
Pero Lochte tenía una meta, la de ganar su primer oro individual en unos Juegos.
"No tengo palabras. Es mi primer oro olímpico individual, toqué la pared y fue como '¡gracias, por fin!'. Me sentí bien todo el tiempo", dijo Lochte, de 24 años, tras su récord mundial en 1:53,94 minutos.
La plata fue para su compatriota Aaron Peirsol (1:54,33) y el bronce para el ruso Arkady Vyatchanin (1:54,93).
Vyatchanin tomó la iniciativa de la final, y en el último giro previo a los 50 metros finales tenía una ventaja de 23 centésimas de segundo sobre Lochte.
Especialista en espalda, Lochte forzó el ritmo hasta quebrar la resistencia del ruso, al que le comió 1,22 segundos en esos 50 metros finales.
Fue el tercer oro de Lochte en Juegos tras los de Atenas 2004 y Beijing 2008 en los 4x200 libre.