17:07 | Los habitantes de Satomi Kataoka, ubicado al sur de Lima, dicen que es muy tarde para cambiarle el nombre a su pedazo de tierra
(Reuters).- Cuando varios peruanos decidieron bautizar con el nombre de Satomi Kataoka a un asentamiento humano (AA.HH.) en las afueras de Lima, en honor a la magnate japonesa casada con el ex presidente Alberto Fujimori, pensaron que la idea les traería buena suerte.
Pero ahora enfrentan un dilema: creen que Kataoka, quien vive en Japón y es casi 20 años menor que Fujimori, de 70 años, quiere el divorcio. Y ya es muy tarde para cambiarle el nombre a su pedazo de tierra.
"El nombre está en los registros públicos, en todos nuestros títulos de propiedad, no podemos cambiarlo ahora", dijo Leonidas Yupanqui, un pintor de 38 años. "Ella nunca nos ha dado un regalo ni nos ha visitado, ahora parece que se van a divorciar", añadió.
El barrio Satomi Kataoka, unos 55 kilómetros al sur de Lima, no tiene sistema de desagüe ni calles pavimentadas. Las viviendas están hechas a base de trozos de madera y esteras y tienen pisos de tierra.
Kataoka no ha visitado a Fujimori desde que Chile concedió el año pasado su extradición al Perú para que enfrente un juicio por cargos de abusos a los derechos humanos durante su Gobierno, entre 1990 y el 2000.
Durante el fin de semana, Kataoka confirmó las sospechas de muchos peruanos al indicar que su matrimonio tuvo fines distintos a los amorosos. "Mi relación con Fujimori es más la de un padre y una hija. El matrimonio tuvo lugar para ayudarlo", afirmó la empresaria hotelera en Japón, según reprodujeron medios locales.
Los críticos del ex presidente afirman que se casó con Kataoka por sus conexiones políticas. La boda ocurrió en el 2006 por correo, cuando Fujimori permanecía bajo arresto domiciliario en Santiago y mientras políticos japoneses hacían esfuerzos para evitar su extradición al Perú.
Fujimori, quien tiene nacionalidad peruana y japonesa, viajó a Tokio en el 2000, cuando su Gobierno colapsó en medio de un escándalo de corrupción. En el 2005 llegó sorpresivamente a Chile, aparentemente para preparar un retorno político a Perú, pero actualmente enfrenta un juicio en Lima.
Los seguidores de Fujimori intentaron esta semana minimizar los comentarios de su segunda esposa.
La legisladora Keiko Fujimori, hija del matrimonio del ex mandatario con Susana Higuchi, dijo que las palabras de Kataoka quizá fueron mal traducidas. "Yo siento agradecimiento hacia Satomi Kataoka porque ella ha estado en los momentos más difíciles al lado de mi padre, no ahora sino muchos años acompañándolo en Japón", afirmó.
Los residentes del barrio Satomi Kataoka dicen que no son simpatizantes de Fujimori, pese a que el poblado fue creado un 28 de julio, día de la independencia del Perú y del cumpleaños del ex mandatario.
Las principales edificaciones del lugar, que incluyen un precario coliseo para peleas de gallos, están pintadas de blanco y naranja, colores del partido político de Fujimori. Pero los pobladores aseguran que es pura coincidencia.
"La gente piensa que escogimos el nombre para tener beneficios del partido de Fujimori, pero eso no es cierto. Nosotros aceptaríamos ayuda de cualquier político", afirmó Yupanqui.