El Perú reclama tesoro de monedas de oro y plata encontrado en el Atlántico
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Nuestro país ingresa a polémica que ha enfrentado a España con Estadounidenses
Miami (EFE).- La empresa estadounidense Odyssey "estaría feliz" de que Perú participara en el estudio y la investigación arqueológica del tesoro hallado en mayo de 2007 en el Atlántico, dijo hoy a Efe Greg Stemm, presidente de la compañía.
Perú presentó el martes en un tribunal federal de Tampa (Florida, EE.UU.) una reclamación condicional sobre el tesoro de monedas de plata y oro, valorado en unos 500 millones de dólares y procedente de un naufragio codificado con el nombre de "Cisne negro".
En la petición, el Estado peruano solicitó que le sea entregada información sobre el "descubrimiento" y el cargamento extraído por Odyssey con objeto de "tomar una decisión final".
"Si Perú pide examinar las monedas, algo sujeto a la decisión del juez, le daremos esa oportunidad bajo las mismas condiciones de confidencialidad que se aplicaron a la petición del Gobierno español", explicó Stemm, uno de los fundadores de la empresa.
En ese sentido, expresó su respeto por los "intereses culturales de Perú respecto de cualquier objeto que pueda proceder" de su país e invitó a la nación andina a participar en el "estudio e investigación arqueológica" de los hallazgos.
El Gobierno español, que reclama en ese tribunal el tesoro extraído por Odyssey, tiene hasta el próximo 22 de septiembre para presentar sus pruebas y documentación relevante.
En este lapso, España deberá demostrar el principio de inmunidad soberana de la fragata Nuestra Señora de las Mercedes que, según las autoridades españolas, es la nave de la que Odyssey extrajo el tesoro de 500.000 monedas de plata (17 toneladas) y otros objetos.
Para Stemm, uno de los aspectos más interesantes de la reclamación peruana es que "abre las puertas a un debate" de gran calado: quién debería beneficiarse del "legado cultural submarino", si las antiguas colonias o "las potencias coloniales".
Dejó claro que, mientras el juez encargado del caso decide sobre los derechos legales de Perú, Odyssey tiene el derecho de "invitar a Perú, o a cualquier otro país" a participar en las tareas de investigación arqueológica o aquellas que puedan tener un valor cultural para sus ciudadanos.
Es muy probable, aventuró Stemm, que todos los yacimientos arqueológicos de origen colonial español descubiertos "hayan tenido monedas que se fabricaron en Perú".
De modo que, prosiguió, sería "muy interesante ver el éxito" que Perú es capaz de obtener en su intento porque otros Gobiernos y "exploradores de naufragios" reconozcan sus intereses.
En ese contexto, Stemm aclaró que corresponde al tribunal "determinar si los objetos habían pertenecido en su origen a Perú, que no fueron abandonados" y que sus intereses sustituyen a los de otros partes interesadas en la reclamación, "incluido el Gobierno español".
En el caso de que el tribunal no determine que "la propiedad" fue abandonada, entonces el caso del "Cisne negro" podría ser contemplado bajo la usual "ley de rescate".
De acuerdo con esta ley, que rige para los yacimientos arqueológicos submarinos recuperados, el número de partes interesadas en la reclamación no afecta al valor de lo que corresponde a la empresa que llevó a cabo el rescate, aseveró.
Puso como ejemplo un caso en que el 92 por ciento del cargamento recuperado se adjudicó a la empresa de rescate, mientras que el ocho por ciento restante fue retenido mientras las diferentes compañías de seguros defendían sus reclamaciones.
El pasado 26 de junio el Gobierno español declaró que estaría abierto a alcanzar "algún tipo de acuerdo" con Perú para compartir patrimonialmente con este país "lo que se recupere" del tesoro de monedas extraído "ilegalmente" por la empresa estadounidense Odyssey de la fragata Nuestra Señora de las Mercedes, hundida en 1804.