9:51 | Digesa dio 1.671 autorizaciones a importadores y fabricantes. Se detectaron 13 juguetes tóxicos entre diciembre y junio de este año
Por Fabiola Torres López
Hace un año la alerta internacional de Mattel por la presencia de juguetes tóxicos en el mercado sorprendió al Perú sin reglas claras y sin un sistema de vigilancia sanitaria. A través de una campaña periodística que duró varios meses, El Comercio insistió en el tema y enfrentó a todas las instituciones involucradas. Hoy la Dirección General de Salud Ambiental (Digesa) demuestra que no se quedó con los brazos cruzados: entre diciembre y junio pasado entregó 1.671 autorizaciones sanitarias para la importación y fabricación de juguetes y útiles de escritorio, las cuales garantizan que dichos productos fueron analizados en un laboratorio y son inocuos. Para ampliar la foto haga clic aquí.
Actualmente, cualquier usuario puede revisar en la página web de la Digesa (www.digesa.minsa.gob.pe) los nombres de los fabricantes e importadores con autorizaciones sanitarias y una lista detallada de 280 tipos de juguetes y útiles de escritorio que tienen el visto bueno de las autoridades.
En forma paralela a la adaptación de los empresarios al reglamento de la Ley 28376 que controla estos productos, las direcciones de Salud de Lima y del interior del país realizaron controles de oficio de los juguetes y útiles escolares en venta y remitieron muestras al laboratorio de la Digesa para su análisis.
De un total de 901 productos evaluados , se detectaron trece juguetes cuyas pinturas superaron los niveles máximos permisibles de metales pesados (cromo, plomo, cadmio, arsénico, antimonio, bario, mercurio, selenio y níquel), varios de los cuales mostramos en esta nota.
"Aunque se prohibió su venta por ser altamente tóxicos, el mayor obstáculo hasta ahora es identificar la cadena de importadores y distribuidores para aplicar las sanciones. Los empaques no contenían el rotulado con la razón social del fabricante o del importador", sostiene el ingeniero Ángel Escandón, de la Digesa.
Con los resultados de los análisis, la policía hizo inspecciones en los lugares donde se recogieron los productos, pero coincidentemente varios de ellos ya no se encontraban a la venta. Por ello, hasta la fecha la fiscalía no ha formalizado ni individualizado denuncia alguna por comercialización, importación o fabricación de juguetes tóxicos.
Si bien en el sector formal hay más fiscalización con las nuevas reglas sanitarias, la Sociedad Nacional de Industrias calcula en 18,4 millones de dólares el monto que se comercializa en juguetes de contrabando en el país. Evidentemente, este grupo de productos, la mayoría de origen chino, no se somete a control alguno. La División de la Policía Fiscal incauta apenas el 1% de esta mercadería ilegal.
PERMISOS ESPECIALES
Hasta abril de este año, la Digesa otorgó 4.196 permisos especiales temporales a importadores que a través de declaraciones juradas se comprometieron a remitir las pruebas de ensayo de los productos que solicitaron a sus proveedores hasta el 2007.
Este documento, cuya vigencia fue prolongada hasta el 31 de diciembre de este año, solo les sirve para distribuir y comercializar la mercadería de la anterior campaña navideña, pero no les permite importar nuevos lotes de juguetes o útiles escolares.
En Mesa Redonda todavía no empieza con fuerza la campaña navideña, pero los importadores saben hoy que tienen que ser muy cuidadosos con sus proveedores de juguetes. "Nuestros productos no van a tener problemas porque todos tienen certificados sanitarios del país de origen", declaró un importador y comerciante de la galería Mina de Oro.
Luis del Carpio, director del Centro de Investigación y Estudios Económicos de Mercado de la Universidad Católica, dice que en el 2007 se importaron US$48 millones en juguetes, ocho millones menos que en el 2006, debido a la aparición de nuevos controles. No obstante, el especialista indica que las proyecciones para esta campaña navideña apuntan a la recuperación del ascendente mercado juguetero. Solo hasta julio de este año se han importado estos productos por un valor de US$28 millones de y se espera llegar a los US$50 millones. Las tiendas por departamento y los supermercados son los principales importadores.
Las pruebas aún son muy costosas
En abril pasado, tras cumplirse el período transitorio de aplicación del reglamento de la Ley 28376 sobre juguetes y útiles de escritorio, la Digesa dio por terminadas también las facilidades para la presentación de los ensayos de laboratorio con solo tres elementos analizados en dichos productos (cadmio, cromo y plomo) conforme a las normas internacionales (ASTMF-963 y EN-71) adoptadas por el Perú. Actualmente, solo acepta aquellos reportes de ensayos realizados para juguetes o útiles de escritorio por laboratorios acreditados nacionales o internacionales que incluyan como mínimo los 8 elementos (plomo, arsénico, cadmio, cromo, bario, antimonio, mercurio y selenio) y otros según corresponda.
No obstante, el costo de las pruebas en el mercado es aún bastante caro. Por ejemplo: el análisis de un juguete de cuatro colores cuesta entre 1.536 y 2.570 soles. Según el Indecopi, hasta la fecha el único laboratorio del país acreditado para hacer análisis de metales pesados en juguetes es Inasa. No obstante, Intertek y S.G.S. del Perú también ofrecen estas pruebas.
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