Gobiernos sudamericanos apoyan a Evo Morales e impulsan mediación
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La negociación será liderada por el Grupo de Amigos de Bolivia,
que integran Brasil, Argentina y Colombia
(DPA).- Brasil, Chile, Argentina y Venezuela respaldaron al gobierno del presidente Evo Morales e impulsaron una mediación en ese país, aunque sin una postura de consenso ante Estados Unidos, acusado por Bolivia de instigar el quiebre institucional.
La negociación, según informó un asesor del presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva, será liderada por el Grupo de Amigos de Bolivia, que integran Brasil, Argentina y Colombia. También acudiría Chile.
No obstante los esfuerzos, la situación escaló después de que el mandatario venezolano Hugo Chávez diera 72 horas al embajador estadounidense en Caracas, Patrick Duddy, para dejar el país.
"En solidaridad con el pueblo y el gobierno de Bolivia, tiene 72 horas el embajador para abandonar territorio venezolano y de inmediato, señor canciller (Nicolás) Maduro, mande por nuestro embajador antes que lo echen de allá", dijo en una concentración en el estado de Carabobo.
Chávez sostuvo que la decisión la meditó desde el miércoles y la tomó en respaldo a Morales, quien ese día tomó una medida similar con el embajador de Estados Unidos en Bolivia, Philip Goldberg.
"El día que hablemos con una sola voz nos respetarán los poderosos de este mundo. Nos han tenido divididos y cada quien defendiendo sus propios intereses, nosotros no, nosotros defendemos y defenderemos la dignidad de nuestros pueblos hasta las últimas consecuencias", justificó.
Contrariamente, la diplomacia brasileña, aunque enérgica, evitó apuntar dardos a Washington y concentró las críticas en la oposición boliviana.
Marco Aurelio García remarcó sin titubeos que Brasil "no tolerará" un rompimiento del orden institucional en Bolivia.
"El gobierno no reconocerá a ningún gobierno o intento de gobierno que quiera substituir al gobierno constitucional de Bolivia", advirtió.
García respaldó la postura en el hecho de que el gobierno boliviano "fue refrendado por una manifestación del pueblo con un 67 por ciento de apoyo a (el presidente) Evo Morales".
Aunque reconoció que a Brasil le preocupan además sus intereses gasíferos, el funcionario descartó movilizar tropas a Bolivia, en una operación de paz similar a la de Haití.
No obstante, admitió que "la situación geopolítica de Bolivia podría causar perjuicios al proceso de integración de Sudamérica y crear un precedente muy peligroso para la región".
Aun más, advirtió que ciertos actos practicados durante las protestas por la oposición boliviana "son intolerables".
"Yo no califico de terrorista a la oposición boliviana, pero hubo actos que son intolerables. No hay terrorismo bueno o malo, de derecha o de izquierda, todo tipo de terrorismo es condenado por el gobierno brasileño y por la comunidad internacional", agregó.
Por su parte, el gobierno argentino exhortó asimismo a la comunidad internacional a pronunciarse "a favor del respeto al orden constitucional y la integridad territorial de Bolivia y a condenar las acciones violentas impulsadas por autoridades locales, así como todo intento exterior de buscar la desestabilización de gobiernos populares elegidos democráticamente en Sudamérica".
En tanto, el gobierno chileno, país limítrofe con Bolivia, expresó su "deseo de que se deponga todo acto de violencia" en la crisis política que amenaza con fraccionar a su vecino.
"Chile observa con preocupación los hechos que se están produciendo en algunos departamentos de la República de Bolivia", indicó la Cancillería.
El gobierno de Michelle Bachelet pidió además "un diálogo constructivo", para lograr un "entendimiento entre todos los bolivianos, en beneficio de la democracia y la institucionalidad".
El presidente de la Comisión de Representantes Permanentes del Mercosur, Carlos "Chacho" Avarez, expresó que el bloque está "preocupado" por la situación política y social en Bolivia.
En declaraciones realizadas en Montevideo, sede del Mercosur, Alvarez afirmó también que "el referéndum realizado el pasado mes en Bolivia fue un ejemplo de ciudadanía que transcurrió en absoluta normalidad, legitimando a sus gobernantes".
"Dan testimonio de ello todos los reportes de las misiones de observadores internacionales, incluida la de nuestro bloque", agregó la declaración oficial.