18:40 | Comuneros de la localidad siguen sin ponerse de acuerdo sobre presencia de empresa Río Blanco Cooper. Algunos creen que minería es posible si cuida el medioambiente
Por Juan Vargas Sánchez, corresponsal
Huancabamba (elcomercio.com.pe).- Con pedidos para que el Gobierno reconozca que la población del distrito de Carmen de la Frontera no desea que en su territorio se realice actividad minera y para que la empresa de capitales chinos Río Blanco Cooper se retire definitivamente de la zona, grupos de pobladores de las provincias de Huancabamba y Ayabaca celebraron el primer año de la consulta vecinal no legitimada que dijo no a la minería.
El evento central desarrollado en la plaza de armas de Huancabamba el pasado martes, no fue, sin embargo, un acto masivo; más bien, fue seguido con desinterés por la población de la capital provincial.
Menos de 400 personas representantes de rondas campesinas de diferentes caseríos de la provincia marcharon por esta ciudad y se congregaron en torno a un mitin en el que expusieron diferentes autoridades, ronderos y hasta el padre Marco Arana, procedente de Cajamarca.
"Queremos que el Gobierno entienda que no queremos minería sino agricultura", afirmó Lázaro Toro Fernández, alcalde de Huancabamba.
El presidente de la central única provincial de rondas campesinas, Juan Alfonso Huayama, sostuvo que ya es hora que la empresa Río Blanco aliste sus maletas y se vaya de su territorio.
Informó que en su lucha había conseguido aliados entre quienes defienden la realización del proyecto hidroenergético Alto Piura. "El lunes (15) se ha formado en Chulucanas el Frente de Defensa del Agua, porque les hemos dicho a los agricultores del Alto Piura que ellos no tendrán agua si es que no impedimos que haya actividad minera aquí", manifestó. "Nos van a apoyar", sostuvo.
Pero si allí encontró aliados, en su discurso Huayama reconoció que, en realidad, no existe en toda la provincia una unidad de criterios respecto a la minería.
En efecto, pobladores de la ciudad de Huancabamba dijeron a El Comercio que ellos no compartían la posición de los comuneros.
"Yo pienso que la minería podría desarrollarse pero la forma en que está trabajando la empresa (Río Blanco) está mal. Cambian a su gente a cada rato, no saben convencer a los comuneros", indicó Marita Diaz, dueña de un local comercial. Antes, otro poblador contó que cuando se desarrolló la consulta popular, los citadinos fueron impedidos de votar bajo el argumento que las tierras en cuestión le pertenecían solo a las comunidades.
En la sede de Rio Blanco Cooper, en Piura, indicaron a este Diario que no brindarán información sobre sus actividades.