Julio Vargas: 'La huelga de médicos se radicalizó'
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El presidente de la Federación Médica Peruana aseguró que los galenos han empezado a dar de alta a los pacientes en Cusco, Lambayeque y Áncash. Mañana pasaría lo mismo en Lima
Lima (DPA).- Los médicos de la salud pública de Perú ingresaron hoy en su tercera semana de huelga con la radicalización de la medida, sin que se vislumbre una solución al conflicto y a pesar de las amenazas del gobierno con aplicar sanciones.
El presidente de la Federación Médica Peruana, Julio Vargas, dijo a DPA que la huelga es acatada por la mayoría de los 20.000 galenos de los más de 7.000 establecimientos del Ministerio de Salud y aseguró la unidad gremial en torno a sus reivindicaciones.
Tras calificar de "humillante" la oferta del gobierno para que los médicos depongan la medida, Vargas dijo que los galenos han decidido la entrega de los hospitales a los directores de los centros de salud como medida de radicalización.
Vargas indicó que en hospitales del Cusco, Lambayeque y Áncash se ha comenzado a dar de alta a los pacientes después de una evaluación médica y se alistan al traslado de los enfermos a otros centros de salud. Una medida similar se iniciará mañana lunes en Lima.
El dirigente dijo que los médicos flexibilizaron su posición al reducir de 101 a 28 millones de dólares la cifra que demandaría el pago de una asignación especial, pero el Ejecutivo ofreció 338.000 dólares con el argumento del riesgo de una inflación.
"La economía peruana vive una situación boyante y el gobierno cumple con sus compromisos de pagar la deuda externa, por lo que le pedimos al presidente Alan García que atienda la deuda interna", expresó Vargas.
Los médicos demandan el pago de una asignación a los médicos que trabajan en el interior del país, el nombramiento de los galenos que trabajan contratados, un sistema único de salud y la renuncia del ministro de Salud, Hernán Garrido Lecca, por "incompetente".
Vargas considera necesario duplicar el presupuesto del sector salud, que asciende a 813 millones de dólares, para atender la crisis hospitalaria, pues varios nosocomios tienen problemas en infraestructura y cuentan con equipos obsoletos, lo que hace dificil la labor de los profesionales de la salud.
El dirigente explicó que unos nueve millones de peruanos no tienen acceso a la salud pública, la mortalidad materno-infantil en Perú "es una de las más altas en América Latina" y en el país se registran 35.000 nuevos casos de tuberculosis.
"Todas estas realidades crudas que se vive en el país no motivan la preocupación de nuestras autoridades", sostuvo en referencia a las críticas de los representantes del gobierno y otros sectores.
Vargas sostuvo que frente a la crisis de la salud pública "los médicos peruanos no queremos seguir siendo cómplices de someter a riesgos permanentes a los pacientes, brindando atención que no es de calidad".
El presidente del Consejo de Ministros, Jorge del Castillo, criticó al gremio médico de pretender usar a los pacientes como "medio de coacción" con la entrega de los hospitales, mientras el presidente Alan García ratificó su apoyo a Garrido Lecca, un economista de las filas del gobernante Partido Aprista Peruano.