• Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook

La Municipalidad dejará sin construir casi el 30% del corredor vial

7:45 | El alcalde Castañeda fue citado al Congreso para explicar cambios y el aumento en 200 millones de soles del presupuesto para la obra

Por Andrea Castillo Calderón / Claudia Fernández

La Municipalidad de Lima confirmó ayer que, por la falta de recursos económicos y las variaciones en los precios del petróleo y del acero en el mercado internacional, ha decidido diferir hasta nuevo aviso la construcción del tramo comprendido entre la avenida El Naranjal y el Parque Sinchi Roca, que corresponde a la última fase del proyecto del Corredor Segregado de Buses de Alta Capacidad (Cosac), mediante el cual se unirá Chorrillos y Comas.

La precisión fue hecha en la conferencia de prensa que funcionarios de Pro Transporte ofrecieron ayer, luego de conocerse que, en la última sesión del Concejo de Lima del jueves pasado, se aprobó un dictamen por el cual se incrementó en 200 millones de soles el presupuesto del Cosac --ahora suma 844 millones de soles-- y se encargó a Emape la mayoría de obras que restan del proyecto. También se aprobó postergar la construcción del tramo El Naranjal-Sinchi Roca, entre los distritos de Comas y Carabayllo.

Sobre el encargo que recibe Emape, sus voceros indicaron que aún no conocían los detalles de la propuesta.

En tanto, el ingeniero Walter Paredes, gerente de obras y mantenimiento de Pro Transporte, aseguró que este organismo que depende de la Municipalidad de Lima seguirá a cargo del Cosac y que las obras terminarán a fines del 2009.

La troncal del Cosac, como fue concebido inicialmente por la Municipalidad de Lima con el Banco Mundial (BM) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), va desde la Av. Matellini (Chorrillos) hasta la Av. El Naranjal (Comas). Además se contempló una prolongación hasta el parque Sinchi Roca.

"La ampliación El Naranjal-Sinchi Roca se difiere para más adelante --explicó Walter Paredes--. Se ha presentado una solicitud de crédito al Ministerio de Economía y Finanzas para buscar aportes del BM y del BID, inicialmente por unos 20 millones de dólares, que es el monto correspondiente a la prolongación El Naranjal-Sinchi Roca". El funcionario precisó que dicho tramo mide aproximadamente 7 km, pero que la Municipalidad de Lima esperaba ampliarlo a 11 kilómetros para llevar el Cosac hasta Carabayllo, conectándolo con las avenidas Revolución y Universitaria.

"No hay recorte, tampoco eliminación de una parte del recorrido del Cosac. Solo se ha diferido la extensión porque los recursos que aporta la Municipalidad de Lima son insuficientes para cubrir todo el proyecto original. Por eso se buscan recursos adicionales", subrayó. La construcción del tramo El Naranjal-Sinchi Roca --que representa casi la tercera parte del Cosac-- depende ahora de que se consigan fondos internacionales.

CITAN A CASTAÑEDA
Ante estos cambios, la Comisión de Transporte del Congreso decidió citar para el próximo martes 7 de octubre al alcalde de Lima, Luis Castañeda Lossio, para que informe acerca del recorte de la ruta del corredor vial Metropolitano y del aumento en 200 millones de soles en el presupuesto del proyecto. El presidente de este grupo de trabajo, José Maslucán, advirtió que si el burgomaestre capitalino no acude al Parlamento, solicitará que se forme una comisión investigadora con la facultad de levantar el secreto bancario.

Un proyecto en situación crítica
Mientras los vecinos de Comas recibían con desagrado la noticia del recorte de la troncal del Cosac, funcionarios de Pro Transporte reconocieron que el desarrollo del proyecto está en una etapa crítica por atrasos en la ejecución de las obras.

Entre los factores que han incidido en la variación de los costos se encuentra el tipo de cambio, que se calculó en 3,50 soles pero llegó a ubicarse en 2,60 soles por dólar. "Esto significó una variación de 20% en los costos", explicó Walter Paredes, gerente de obras y mantenimiento de Pro Transporte.

También influyó el incremento del precio del acero, de los derivados de petróleo (asfalto) y el costo de mano de obra, y el aumento de la demanda en el mercado de la construcción nacional. Esto hizo que varias licitaciones no progresaran porque las ofertas de las empresas eran muy onerosas (como ocurrió con la licitación del terminal Matellini, en Chorrillos).

Walter Paredes aseguró, empero, que las estaciones o paraderos del Cosac serán licitadas en el 2009, pues se han resuelto las observaciones planteadas por el Instituto Nacional de Cultura a la instalación de tres de ellas, una en Barranco, y las otras en Lampa-Colmena y Emancipación-Jirón Unión.

Una de las preguntas que el gerente general de Pro Transporte, Mario Portocarrero, dejó sin contestar en la conferencia de prensa de ayer fue por qué el tema de la ampliación del presupuesto del Cosac se incluyó a última hora en la agenda de la sesión de concejo del jueves.

"El dictamen ingresó por la puerta falsa", dijo el regidor Rafael García Melgar (Somos Perú), quien hasta el momento espera le alcancen los documentos de sustento.

Sobre la transferencia de obras del Cosac a la empresa Emape, en Pro Transporte trascendió que esta medida tiene por fin que esta segunda entidad se aboque solo al tramo norte, cuya construcción empieza en los próximos días.

En tanto, siguen en marcha los trabajos del tramo centro. Las obras viales en el tramo sur (Barranco) ya habrían terminado.

DEL CONSULTOR
La política de la improvisación*

Solo la ausencia de planificación puede explicar que la prolongación del corredor vial metropolitano sea modificada después de haberse otorgado las concesiones a las empresas que lo usarán para el transporte masivo desde Barranco hasta Lima Norte.

Las grandes vías para el transporte masivo están reservadas desde hace 30 años y una de ellas es la que va desde la Estación Central hasta Comas, cuya habilitación temporal para un sistema de buses implica un saludable esfuerzo que ahora se trunca.

Otro asunto que preocupa en esta decisión es el manejo presupuestario. La obra cuesta más porque no se hicieron las cosas en su debido tiempo, y si la Municipalidad de Lima sigue con la política de la improvisación, entonces dentro de un año se requerirán más recursos.

Es urgente que se aclare lo que ha ocurrido, que se señale a los funcionarios responsables y que se cambia la forma como se deciden las obras que deben estar sujetas a sólidos sustentos técnicos y a una clara rentabilidad social.
* Marco Tulio Gutiérrez, especialista en derecho municipal

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook


Contador de más vistas
Certifica.com