20:57 | Lula da Silva, Hugo Chávez, Evo Morales y Rafael Correa advirtieron que Latinoamérica se vería afectada
Manaos, Brasil (AP).- Los presidentes de Bolivia, Brasil, Ecuador y Venezuela hicieron el martes duras críticas a Estados Unidos y al modelo capitalista por la crisis financiera que golpea a ese país y advirtieron sobre el impacto que tendrá en la región.
Los presidentes Evo Morales (Bolivia), Luiz Inacio Lula da Silva (Brasil), Rafael Correa (Ecuador) y Hugo Chávez (Venezuela) alertaron sobre los daños que la crisis puede tener en las economías de los países latinoamericanos al llegar a Manaos, en la Amazonia brasileña, en un encuentro concluido a altas horas de la noche.
Incluso el presidente colombiano Alvaro Uribe, principal aliado de Washington en América del Sur, criticó en Bogotá al capital especulativo, que comparó con un "potro chúcaro (salvaje)" por la crisis. Uribe no participa de la cita de Manaos.
"Es un huracán, más que cien huracanes desatados", afirmó Chávez para dar una imagen gráfica del problema.
Antes de la reunión, Chávez también comentó su expectativa de que el precio de petróleo se "estabilice" entre 80 y 95 dólares por barril como consecuencia de la crisis.
Morales criticó el plan norteamericano de rescate de los grandes bancos en crisis porque en su criterio hace que los pobres paguen por la deuda de los ricos, mientras que Chávez llamó a activar los mecanismos regionales para hacerle frente a la situación.
"En Bolivia nacionalizamos para que el pueblo tenga plata, mientras Estados Unidos quiere nacionalizar la deuda, la crisis de la gente que tiene plata", declaró Morales al llegar a Manaus, en una referencia al plan norteamericano de utilizar dinero público para rescatar a los grandes bancos en crisis.
Chávez, por su parte, señaló ante periodistas que "mientras se hunde el neoliberalismo" se deben activar mecanismos regionales para contrarrestar el impacto, acelerando la puesta en marcha del Banco del Sur.
"El financiamiento se va a poner difícil y eso pudiera afectar el crecimiento de los países de América Latina", declaró Chávez, al defender su proyecto de creación del Banco del Sur, que pretende establecer una institución capitalizada por los países del área para financiar proyectos de desarrollo.
"Mientras se hunde el neoliberalismo nosotros avancemos en la integración, la unidad y, de manera muy concreta, en el Banco del Sur, fortalecer nuestros bancos centrales, fortalecer nuestros fondos de inversiones", pidió Chávez, quien se quejó de las "trabas burocráticas" que han impedido conformar el banco.
Tras la cita, el ministro brasileño de Relaciones Exteriores, Celso Amorim, dijo que los presidentes destacaron la necesidad de agilizar la puesta en marcha de dicho banco.
Por su parte, Lula criticó a los grandes bancos que provocaron la crisis, y consideró una ironía que ahora sean los países emergentes los que deban sustentar la economía mundial.
"La ironía del destino es que la crisis es de los países ricos, y son los países emergentes los que van a sustentar el crecimiento de la economía mundial, y vamos a trabajar fuertemente para que no disminuyan las inversiones internas, para que no disminuyan el crecimiento del mercado interno de cada país, para que nuestras economías sigan creciendo", dijo Lula.
Uribe, a su vez, quien no participó de la cita de Manaus, dijo en Bogotá que "lo que ha pasado en los Estados Unidos, que está haciendo un daño enorme a la economía mundial, es por falta de haberle puesto rienda, en momento oportuno, al capital especulativo. El capital especulativo en los Estados Unidos se convirtió en un potro chúcaro (salvaje)".
Entre tanto, el ecuatoriano Correa manifestó su expectativa de que "llegue el día en que para América Latina sea indiferente lo que suceda en Estados Unidos, ese día habremos alcanzado la plena soberanía económica".
Correa destacó como tema central de las discusiones presidenciales la construcción de varios ejes de integración de transporte, siendo la vía Manta-Manaos la principal. Se trata de una ruta de enlace entre Ecuador y Brasil, pasando por Perú, utilizando carreteras y ríos, y que forma parte de un proyecto mayor para unir los litorales Pacífico y Atlántico.