22:39 | Los líderes del G4 se comprometieron a establecer una base sólida en respuesta a la crisis financiera en Estados Unidos
París / Washington (DPA).- Los líderes del llamado G4 acordaron proteger al sistema bancario europeo del colapso, subrayaron la necesidad de flexibilizar el Pacto de Estabilidad ante la crisis y de establecer una base sólida para el sistema financiero junto a otras potencias económicas mundiales.
Los miembros europeos del G8, Francia, Alemania, Reino Unido e Italia, llegaron a estas conclusiones junto a los presidentes de la Comisión Europea, José Manuel Barroso; del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet; y del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, invitados a una minicumbre en París.
La controvertida idea de un fondo de 300.000 millones de euros (unos 414.000 millones de dólares) para apoyar a los bancos no fue aprobada en la cumbre celebrada en el Palacio del Elíseo. El anfitrión, el mandatario francés Nicolas Sarkozy, negó haber apoyado esta idea. De acuerdo con lo resuelto, cada país apoyará a sus bancos con sus propios medios, aunque se tratará de una acción coordinada.
La crisis financiera estalló en medio de las negociaciones, ya que mientras que los políticos hacían sus declaraciones, en Alemania fracasaba el paquete de rescate para el segundo banco hipotecario del país, el Hypo Real Estate (HRE).
La minicumbre en París sirvió de preparación para la cumbre sobre reforma del sistema financiero del G8, al que pertenecen también Estados Unidos, Japón, Canadá y Rusia. En las próximas semanas o meses debería realizarse una "cumbre de los países más afectados para renovar el sistema financiero mundial", aseguró Sarkozy. "Todos estamos de acuerdo con eso", añadió el mandatario francés.
Sarkozy quiere renovar el sistema, como ocurrió en su momento con la Conferencia de Bretton Woods, de 1944, en la que se decidió establecer un sistema monetario con tipo de cambio fijo y atado al oro.
La UE presentará su solución a la crisis financiera en la cumbre que mantendrá el 15 y 16 de octubre. Las decisiones serán preparadas este martes por los ministros de Finanzas del bloque.
El mandatario francés, cuyo país preside actualmente el Consejo de la UE, destacó la capacidad de acción del bloque. "Europa existe y tiene una voluntad", manifestó, y añadió: "Sin duda que hay diferencias culturales. Pero es no es dramático".
Algunas diferencias surgieron hoy al discutir el tema del Pacto de Estabilidad de la UE, que fija un límite al déficit estatal del tres por ciento del Producto Interno Bruto (PIB). En tiempos de crisis, el pacto prevé una superación de la meta. El mandatario francés destacó que las reglamentaciones de deuda son "flexibles". El presidente de la eurozona aseguró que el pacto será aplicado literalmente.
Los cuatro miembros europeos del G8 demandaron que en el rescate de los bancos se protejan los intereses de los contribuyentes y que también se recurra a los accionistas para sanear a las instituciones financieras. Además deben protegerse "los intereses legítimos de los competidores". La remuneración de los ejecutivos debería ser regulada de tal manera de que se promueva su "responsabilidad e integridad".
Para el mandatario francés, todos los actores del mercado financiero deben cumplir con las regulaciones y deben ser vigilados, también los fondos de cobertura mixta (hedge funds) y las agencias de evaluación. Los países del G4 acordaron con la cúpula de la UE reformar las reglamentaciones para la rendición de cuentas de los bancos, para que de esta forma puedan evitarse burbujas especulativas.
La canciller alemana, Angela Merkel, se manifestó insatisfecha por la medida unilateral tomada por Irlanda de otorgar garantías estatales a los principales bancos, que viola las regulaciones de competencia de la Unión Europea.
Esta medida, tomada por los irlandeses sin consultar a la Comisión Europea, aumentó la presión sobre Londres para ofrecer garantías similares, en medio de indicios de que los consumidores británicos están trasladando sus fondos a bancos irlandeses.
El BCE y la Comisión de la UE dialogarán con los irlandeses para resolver el problema. El presidente del BCE Trichet explicó que las 320 millones de personas de la eurozona pueden contar con el banco central para estabilizar el sistema.