14:40 | Fue declarado culpable de 12 cargos por un jurado en la Corte de Distrito del Condado de Clark, en Las Vegas
Miami (dpa) - O.J. Simpson continúa siendo famoso. Pero ya no es el héroe idílico de millones de seguidores del fútbol americano. Hoy es un villano que se encuentra en la cárcel, donde podría pasar el resto de sus días.
Orenthal James Simpson, estelar ex "running back" de los Buffalo Bills, fue declarado culpable la noche del viernes de 12 cargos por un jurado en la Corte de Distrito del Condado de Clark, en Las Vegas.
"Es un día triste para él y para su familia", reconoció Yale Galanter, el abogado de la ex extrella deportiva. "Éste no es un día feliz para nadie".
Hace un año Simpson irrumpió con cinco cómplices en una habitación del Palace Station, un casino-hotel de Las Vegas, y a punta de pistola obligó a dos coleccionistas de trofeos a entregarle una serie de artículos que allí se exhibían y fueron propiedad del deportista.
"Entrar en esa habitación, tratar de recuperar propiedad robada, no está bien", argumentó Galanter a favor de Simpson. "Pero el ser estúpido y estar frustrado no lo convierte en un bribón".
Ese día, el 13 de septiembre de 2007, O.J. Simpson protagonizó en la vida real una acción con características de una serie policíaca, similar a las que realizó como actor entre 1988 y 1994 en la serie de películas "Naked Gun".
Pero a diferencia de aquellas puestas en escena para el cine, en las que no faltaron aplausos, reconocimientos y mucho dinero, en esta ocasión Simpson interpretó un asalto a mano armada con todos los ingredientes de Hollywood.
Errática, controversial, la vida de Simpson tiene componentes traumáticos. Nacido el 9 de julio de 1947, en San Francisco, California, tuvo que usar muletas a causa del raquitismo cuando tenía cinco años. Una vez que superó la enfermedad, a los 13 años se unió a una pandilla callejera, por lo que fue recluido en un centro de menores en 1962.
Cinco años después se casó con Marguerite Whitley y tuvieron tres hijos: Arnelle (1968), Jason (1970) y Aaren Lashone (1977), aunque esta última se ahogó dos años más tarde en la piscina de su casa.
El año 1985 aportó dos grandes acontecimientos a la vida de Simpson: se casó con Nicole Brown y fue exaltado al Salón de la Fama, tras 11 temporadas en la liga de fútbol americano (NFL).
De la unión nacieron Sydney Brooke (1985) y Justin Ryan (1988). Pero ya en 1992 Nicole solicitó la disolución del matrimonio ante la corte bajo la impugnación de violencia doméstica por parte de Simpson, aunque él siempre negó las acusaciones.
En 1994 el nombre de O.J. Simpson acaparó nuevamente los principales titulares periodísticos mundiales cuando el 12 de junio Nicole Brown y su amigo Ronald Goldman aparecieron muertos en la propiedad de ella.
Simpson fue acusado de asesinato y enviado a la cárcel. El juicio resultó uno de los eventos más costosos y observados en la historia de la televisión estadounidense. El fallo de no culpabilidad sobre Simpson levantó una ola de comentarios en toda la opinión pública, que consideró que hubo muchas irregularidades en el proceso y expresó dudas sobre la decisión del jurado, compuesto por una mayoría negra.
Aunque fue declarado inocente, la carrera de actor de Simpson quedó arruinada y su imagen pública completamente deteriorada. El gran cariño conquistado en las canchas y en los "sets" de grabación dio paso a un profundo resentimiento.
En 1997 Fred Goldman, el padre de Goldman, entabló una demanda civil contra O.J. Simpson, que culminó con un veredicto de culpabilidad. Considerado responsable de la muerte de la pareja el jurado sancionó a Simpson a pagar una indemnización por daños de 33,5 millones de dólares.
Protegido por las leyes californianas, que impiden el pago judicial proveniente de su pensión en la NFL, Simpson ha logrado eludir hasta las exigencias monetarias del jurado civil de Santa Mónica.
Ahora, 13 años después de que fuera absuelto del asesinato de Brown y Goldman, la ex estrella deportiva fue declarada culpable de robo armado y secuestro junto al ex golfista Clarence J. Stewart, por lo que ambos se encuentran tras las rejas a la espera de la condena de la jueza Jackie Glass el 5 de diciembre.