13:43 | Tres comisiones, entre nacionales e internacionales, investigan los hechos de sangre en el departamento amazónico registrado el 11 de setiembre
La Paz (dpa) El enviado especial de las Naciones Unidas a Bolivia, Begard Bye, reveló hoy que tiene información fidedigna de que el número de muertos en el enfrentamiento en la población de Porvenir, del departamento de Pando, entre campesinos afines al gobierno de Evo Morales y dirigentes cívicos y de la Prefectura pandina es mucho mayor a 18.
"Tenemos información fidedigna de que existe un número considerable de más muertos que no han sido ubicados. Hemos pedido a Unasur un instrumento especial para poder ubicar cadáveres para tener más certeza de cuántos son los muertos que todavía no sabemos, dijo Bye en entrevista con el periódico "La Prensa" de La Paz.
El representante del organismo internacional señaló que tiene su propia información que no va a compartir con el público porque la responsabilidad es de la Fiscalía de la Nación.
"Por el momento no vamos a publicar porque hay confusión, contradicciones en las versiones, hay polarización y politización del trabajo", expresó.
Bye acotó que ha tenido acceso a testigos muy importantes, pero que hay un problema profundo ya que no existe confianza en los testigos para dar su testimonio con su nombre. "En Bolivia no hay un programa de protección de testigos y ése puede ser un grave problema para este caso", advirtió.
Agregó que otro conflicto en Bolivia es que no se cuenta con peritos calificados para identificar cadáveres, por lo que el proceso de investigación se complica en la población de Porvenir, donde de acuerdo al informe oficial de Derechos Humanos murieron 18 personas.
Hasta el momento tres comisiones entre nacionales e internacionales investigan los hechos de sangre en el departamento amazónico de Pando registrado el 11 de setiembre entre campesinos afines al gobierno del presidente Evo Morales y dirigentes cívicos y de la Prefectura pandina.
Una comisión de la Cámara de Diputados, otra del Senado Nacional y una tercera de la Unión Suramericana de Naciones (Unasur) investigan la matanza en la región para establecer la verdad de los hechos.