10:06 | La directiva íntima se vio obligada a hacer y deshacer contratos hasta con 60 jugadores y pese a ello se comprometió con el descenso
Por Elkin Sotelo C.
No hay forma de saber cuánto gastó la directiva blanquiazul en el 2008 para hacer y deshacer contratos hasta con 60 jugadores; sin embargo, el presidente Carlos Franco no duda en afirmar que las cuentas del club están en azul --como su camiseta-- y que los desajustes cometidos por el antiguo gobierno de Alfonso de Souza Ferreira están económicamente saneados.
Pero por más incorporaciones que llegaron a La Victoria, el equipo nunca caminó por la senda del triunfo, salvo esporádicas muestras de decencia en partidos importantes que no le alcanzan al club para estar salvado del terrible descenso. Sucede que desde inicio de año la política deportiva aliancista no se definió bajo ningún aspecto, ni siquiera el tema del técnico: la permanencia de Miguel Ángel Arrué desde el 2007 para dar pie a una supuesta intención de promover juveniles talentosos, como los 'jotitas' Manco, Trujillo, Sócola, Hermoza, Hernández y Salazar, no se plasmó en el campo y siempre quedó la sensación de que el chileno, a pesar de la asistencia de José Soto, no tuvo un rigor de trabajo intenso que pueda llevar al equipo a una buena situación.
Caída la cabeza de Arrué y al asumir Pepe el comando, solo se pudo tener breves momentos de interés y confió demasiado en el apoyo que recibía del plantel, pero sin la experiencia necesaria para sacarlos del fondo de la tabla.
Nuevamente Carlos Franco decidió por otro cambio, mientras cada mes contrataba jugadores de distinto calibre, como el colombiano Serna, que fue un fiasco y que --según el mismo dirigente-- "fue recomendado por Martín Ligüera como un gran jugador". Antes de que termine el Apertura vino el venezolano Richard Páez cargado de profesionalismo, ilusiones y de un optimismo contagiante que se estrelló de cara contra la indisciplina que se cometió en la despedida de Reimond Manco y por la cual renunció Juan Jayo, se separó a Santiago Salazar y no se renovó los contratos a Waldir Sáenz y Jorge Soto.
Los disparatados números de este año solo llevan a pensar que si la planificación hubiese sido adecuada, en vez de un equipo de 60 elementos, se pudo contratar solo 25 de buen nivel que estaría peleando, como el resto de grandes, el título nacional. Pero no, Alianza solo mantiene una diferencia de tres puntos con los equipos comprometidos con el descenso y puede decirse que esta es la campaña más desilusionante de las últimas décadas.
4
Los 35 jalesCONTRATADOS EN EL APERTURA (17)
MÁS REFUERZOS DEL APERTURA (5)
DESPEDIDOS
CONTRATADOS EN EL CLAUSURA (13)