15:48 | Si bien antes del caso Discover algunos ministros ya eran cuestionados, tras este es muy difícil mantenerlos a todos, sostuvo el analista Fernando Tuesta
El director del Instituto de Opinión Pública de la Pontificia Universidad Católica del Perú, Fernando Tuesta, opinó hoy que en el contexto del escándalo generado por la difusión de audios que involucran a ministros de Estado con oscuras negociaciones en la licitación de lotes petroleros, existen dos salidas para el Ejecutivo: o renuncia todo el Gabinete o espera una eventual censura del Congreso.
"La permanencia del Gabinete, que ya en el caso de algunos ministros estaba en cuestión, ahora parece una cosa inevitable, y allí hay dos salidas: o renuncian antes de la censura del Congreso o esperan la misma, que no es muy segura pero podría darse, y si se da, desde el punto de vista del Gobierno, este tendría un impacto severo", remarcó a elcomercio.com.pe.
La Representación Nacional citó para este martes, 14 de octubre, al Gabinete Ministerial que preside Jorge del Castillo para que este explique el nivel de relación que tienen algunos de sus miembros con el ex ministro aprista Rómulo León y con el ex directivo de Perú-Petro Alberto Quimper, quienes habría cobrado por favorecer a la empresa noruega Discover Petroleum en la concesión de pozos petroleros.
Incluso, hoy el gabinete en pleno acudió al Congreso por ese motivo, pero los parlamentarios de oposición abandonaron el hemiciclo, argumentando que no estaba prevista dicha presentación.
En diálogo con elcomercio.com.pe, Tuesta Soldevilla refirió que "es muy difícil" mantener a este Gabinete, pues existe una responsabilidad política que debe ser asumida, "porque no se explica como lobbistas y personajes como León Alegría pueden llegar a estar en contacto con funcionarios y dependencias del Estado".
No obstante, precisó que asumir una responsabilidad política no implica una responsabilidad penal, pues la misma se determinará en el transcurso de las investigaciones.
Para Tuesta, "es muy probable" que la actual coyuntura de corrupción merme la aprobación de presidente Alan García, la cual ha tenido un nivel decreciente en los últimos meses.