22:08 | En Mensaje a la Nación, el presidente del Consejo de Ministros rechazó cualquier insinuación contra el trabajo que realiza. Estuvo acompañado por todos los ministros
El primer ministro, Jorge del Castillo, dejó esta noche en manos del presidente de la República, Alan García, la renuncia del Gabinete Ministerial, que fue puesta a disposición esta tarde. Denunció una mafia de interceptación telefónica y le pidió al país la serenidad del caso.
"Invocamos al país la mayor serenidad; a la clase política la más alta responsabilidad. No se debe caer en el juego político electorero que ponga en riesgo la estabilidad jurídica del país, y el favorable clima de inversiones que tanto puestos de trabajo ha creado y que tanto ha impulsado el desarrollo económico y social del país", sostuvo.
Agregó que no se aferran al cargo y por eso la decisión de la totalidad de ministros de poner su cargo a disposición.
El primer ministro fue envuelto en el escándalo por presuntos nexos en un plan para ayudar a la compañía noruega Discover Petroleum a obtener la concesión de cinco lotes de petróleo en alianza con la estatal Petroperú.
El escándalo se produce en momentos en que la aprobación a la gestión de García ha bajado a su peor nivel desde que asumió su segundo mandato, en julio del 2006.
La denuncia se destapó con la difusión de audios con conversaciones de un directivo de una entidad estatal, Alberto Quimper, y un ex ministro del primer Gobierno de García (1985-1990), Rómulo León, en las cuales pactaban para favorecer a la firma noruega Discover Petroleum en la entrega de los lotes petroleros en el país.
El hecho provocó la renuncia del ministro de Energía y Minas, un sector económico clave, y la remoción de dos funcionarios de empresas estatales implicados en la cuestionada concesión para la compañía extranjera.
Ampliaremos en breve.