11:47 | La bronca Basile-Messi desató la renuncia del DT a la albiceleste mientras se dice que Maradona sería el nuevo asistente
Buenos Aires (AP).- Cuestionado por sus dirigidos, agobiado por los resultados y harto de los desplantes y la baja producción de Lionel Messi y compañía. Esos habrían sido factores gravitantes para la renuncia de Alfio Basile como técnico de Argentina. La pregunta ahora es, ¿llega Diego Maradona?
Entre los reemplazantes del Coco Basile figuran los actuales técnicos de River Plate, Diego Simeone, y de San Lorenzo, Miguel Angel Russo, así como el timonel de los juveniles Sergio Batista, conductor del equipo que ganó el oro olímpico en Beijing 2008 con Messi como figura.
Si el Checho Batista asume, es muy probable que al lado tenga a Maradona, de quien es amigo, y quien tanto en los vestuarios como en la concentración de Beijing se movía a sus anchas motivando al plantel con anécdotas de su glorioso pasado y jugando a los naipes con Messi y con el novio de una de sus hijas, Sergio Agüero, del Atlético de Madrid.
Maradona, genio y figura del mundial de México 1986 que ganó Argentina, dejó en claro hace una semana que su sueño es colaborar con Batista dentro del equipo técnico.
"Diego demostró ser muy importante para la selección", declaró Batista el viernes a Radio 10, dejando entrever que le gustaría contar con Maradona.
Además, dijo que si lo designan como técnico "sería un orgullo, y si no me toca seguiré trabajando con los chicos".
El presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Julio Grondona, al parecer querría al "10" lejos de la albiceleste.
Quizás al tanto de esta situación, desconocidos empapelaron este viernes el frente de la AFA con carteles pidiendo que Maradona-Batista reemplacen a Basile.
"Maradona y Batista a la selección, para volver a ser Campeón", decía uno de los carteles.
La selección está acéfala después que Basile pegó el portazo en la noche del jueves, horas después de la derrota 1-0 ante Chile en Santiago por las eliminatorias mundialistas, en las que Argentina cerró un pésimo año con apenas siete puntos sobre 21 en juego.
Pese a todo y debido a la irregularidad de los otros, Argentina marcha tercera y dentro de los clasificados a Sudáfrica 2010. Pero el equipo viene lanzado en tobogán y los "fenómenos" que cosechan elogios en el mundo como Messi y Agüero, en la selección son un canto al desencanto.
Basile ya tambaleaba en su cargo y un soplido lo tiraba, cuando Messi, quien tiene muy buena afinidad con todos los jóvenes del plantel, le dio el golpe.
"No hicimos nada, ni sabíamos a que jugábamos, estábamos perdidos y Chile nos ganó corriendo", dijo Messi antes de viajar a España para reincorporarse a su club Barcelona.
Declarar eso, es lo mismo que decir que Basile no dio suficientes indicaciones tácticas o bien que el equipo no las entendió.
Con el cuerpo de Basile aún caliente, Messi llegó a España el viernes y aprobó su renuncia. "Cuando las cosas no van bien, mejor hacer cambios", volvió a picar la "Pulga", según se vio en el canal TodoNoticias, de la capital argentina.
El diario Crítica dice que una de las razones por las que Basile renunció es porque Grondona no aceptó su postura de barrer a Messi de los próximos partidos. No hubiese sido mala idea.
"No me banco más a Messi. Por mí que no juegue durante tres o cuatro partidos", habría dicho Basile, según ese periódico.
Messi es el favorito de Grondona. Y punto.
Clarín destaca que Basile no soportó que "varios jugadores le hicieron un par de desplantes y él lo notó claramente por más que se hizo el desentendido para no crear un mal clima".
Al parecer, la mayoría de los jugadores se mofaba de Basile por sus cábalas, entre ellas hacer "cuernitos" ante un ataque rival o bien aceptar que su ayudante Rubén Díaz tirase talco durante los partidos como una manera de ahuyentar la mala suerte.
El deportivo Olé dice que el talco "fue motivo de bromas entre los chicos: a veces, mientras se cambiaban en los vestuarios se salpicaban del polvo blanco de la suerte".
Parece que a Messi, Agüero y a otros jugadores acostumbrados al rígido profesionalismo europeo, el estilo de Basile le chocaba bastante.
Y a Basile le chocaba que esos chicos estaban "dale que dale" con los vídeojuegos, que casi no hablaban de fútbol y que dentro de la cancha rendían poco, además de no declararse en rebeldía en circunstancias adversas como ante Chile, dicen coincidentes versiones de prensa.