13:45 | El secuestrador amenazaba con matar a la joven en caso de que la policía intentara invadir la habitación en la que la pareja vivía
Río de Janeiro (EFE).- Una joven embarazada que permaneció doce horas como rehén de su novio fue liberada en la madrugada de hoy en la ciudad brasileña de Salvador, en un drama similar al que ocho días antes conmovió a Brasil y que terminó con la muerte de una adolescente que estuvo retenida cien horas.
La estudiante Driele Pitanga Santos, de 18 años y que tiene ocho meses de embarazo, fue liberada sana y salva por quien hasta ayer fue su novio, el mecánico Genivaldo Pereira de Jesús Júnior, de 20 años y que se entregó a la policía tras diez horas de negociaciones.
El mecánico, armado con un cuchillo, amenazaba con matar a la joven en caso de que la policía intentara invadir la habitación en la que la pareja vivía, en una humilde residencia de Pau da Lima, uno de los barrios en la periferia de la ciudad de Salvador.
De Jesús Júnior, desempleado hace varios meses y sin condiciones de sustentar al hijo que la joven espera, la tomó como rehén en la tarde del viernes luego de que la estudiante anunció su intención de terminar con el noviazgo de un año e irse a vivir de nuevo con sus padres.
El mecánico fue arrestado tras varias horas de negociación con la policía y será procesado por el delito de secuestro.
El drama recordó uno similar que conmovió a Brasil exactamente una semana antes y que terminó con la muerte de una adolescente de 15 años que permaneció cerca de cien horas como rehén de su ex novio.
La joven, a cuyo entierro asistieron cerca de 10.000 personas, fue asesinada con un tiro en el apartamento de Santo André, municipio del cinturón industrial de Sao Paulo, en el que estuvo retenida cuatro días junto a una amiga de la misma edad.
El homicida asesinó a la adolescente con un tiro en la cabeza y le propinó un balazo en la cara a su amiga en el momento en que la policía intentó sorprenderlo e ingresó al apartamento para rendirlo.
El trágico desenlace del caso de la joven Eloá Cristina Pimentel conmovió al país, que durante más de una semana siguió en directo por distintos canales de televisión el prolongado secuestro, la fallida operación policial para rescatarla y la agonía de la adolescente.