16:09 | Según las autoridades, los cabezas rapadas tenían planeado robar una tienda de armas y atacar una escuela a la que acuden principalmente afroestadounidenses
Washington (AP/DPA) .- Un complot para asesinar al candidato presidencial demócrata Barack Obama y balear o decapitar a 102 personas de raza negra en Tennessee fue desarticulado, indicó la Oficina de Control de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego.
En documentos de la corte dados a conocer el lunes, los agentes dijeron que interrumpieron los planes de dos cabezas rapadas neo nazis para robar una tienda de armas y atacar una escuela secundaria a la que acuden principalmente afro-estadounidenses. No fue proporcionado el nombre de la institución educativa.
Los cabezas rapadas o "skin heads" planeaban balear a 88 personas de raza negra y decapitar a 14, explicó Jim Cavanaugh, agente especial en Nashville de la ATF, siglas en inglés de la agencia de control de alcohol. Los números 88 y 14 son simbólicos en la comunidad que exalta la supremacía de la raza blanca.
Los hombres también planeaban extender su sangrienta campaña a nivel nacional, con Obama como su víctima final, dijo Cavanaugh a la AP.
"Dijeron que ese sería su último acto, el final: que intentarían matar al senador Obama", dijo Cavanaugh. "No creían que serían capaces de hacerlo, pero que morirían intentándolo".
Una vocera de Obama, que viaja con el candidato en su campaña en Pensilvania, no emitió ningún comentario al respecto inmediatamente.
Los sospechosos, Daniel Cowart, de 20 años, proveniente de Bells en Tenesí, y Paul Schlesselman de 18 años, de Helena-West Helena en Arkansas, se encuentran bajo custodia sin derecho a fianza.
Un fusil, una escopeta de cañón recortado y tres pistolas les fueron confiscadas cuando los arrestaron. Las autoridades afirman que los dos se preparaban para asaltar una tienda de armas y robar otras piezas.
Según los documentos de la corte, Cowart y Schlesselman compraron una cuerda de nilón y pasamontañas que usarían en un robo o asalto en alguna casa donde iniciarían su matanza, en la que supuestamente habrían ido de estado en estado asesinando personas.
Sobre el complot contra Obama, de acuerdo con los documentos judiciales, Cowart y Schlesselman "planeaban conducir su vehículo tan rápido como pudieran hacia Obama para dispararle por las ventanillas".
"Ambos individuos declararon que llevarían puestos esmoquins blancos y sombreros de copa en el intento de asesinato", según los documentos de la corte. "Ambos declararon después que sabían que posiblemente morirían en su intento y estaban dispuestos a hacerlo".
Cavanaugh afirmó que no hay evidencias, hasta ahora, de que otras personas se dispusieran a ayudar a los detenidos en el complot.
Todavía se investiga el caso y se les podrían imputar otros cargos además los que ya enfrentan, como poseer un arma sin registro y amenazar a un candidato a la presidencia.
El abogado Joe Byrd, que defenderá a Cowart, no respondió a una llamada que se le hizo para conocer su opinión el lunes.