16:27 | Francesco Manassero, presidente de la Agremiación, afirmó que una eventual suspensión atentaría contra los contratos de los futbolistas nacionales
(Andina).- El presidente de la Agremiación de Futbolistas del Perú, Francesco Manassero, advirtió hoy que más de 600 jugadores correrían el riesgo de quedar desempleados en caso la FIFA desafilie al Perú de las competiciones internacionales.
"Estamos preocupados debido a que si la FIFA cumple su amenaza de suspender al Perú más de 600 futbolistas que juegan en la Primera y Segunda División del fútbol peruano se quedarán sin trabajo y sus contratos con sus clubes no se respetarán", declaró Manassero a la agencia Andina.
Señaló que una eventual desafiliación de la FIFA implicaría el retiro de los auspiciadores de los clubes profesionales debido a que no habría interés en invertir en el campeonato peruano.
"Nadie querrá invertir en el fútbol, no se podrán pagar los sueldos a los jugadores y por ende ellos serán los más perjudicados con esta medida de la FIFA", anotó.
Adelantó que los dirigentes de la agremiación, Fernando Revilla y Jhonny Baldovino, viajaron a Chile para pedir a la Federación Internacional de Futbolistas Profesionales (FIFPro) informar a la FIFA sobre lo grave que seria una desafiliación para el fútbol peruano.
"A través de la FIFPro le pediremos a la FIFA informar sobre la situación real entre la FPF y el Instituto Peruano del Deporte que no reconoce a Manuel Burga como titular de dicho ente federativo", indicó.
En total son 24 clubes de Lima y provincias los que participan en Primera y Segunda División
Manassero también precisó que luego que FIFPro le informe a la FIFA sobre el conflicto de la FPF y el IPD recién viajará a la sede de la FIFA en Zúrich para exponer personalmente la situación.
"Le pediré a FIFA que no suspendan a Perú por una supuesta injerencia gubernamental. Además, como lo vuelvo s repetir el culpable es Burga por incumplir las leyes peruanas y es algo que no se puede permitir ", señaló.
La FIFA le dio plazo a Perú hasta el 21 de noviembre para que cese la supuesta "injerencia gubernamental" y reconozca al presidente de la FPF, Manuel Burga, cuya legitimidad rechaza el gobierno, debido a que fue suspendido por el tribunal deportivo estatal hasta 2013 por no ajustar sus estatutos a las Leyes del Deporte peruano.