20:26 | El departamento está paralizado tras una semana de protestas, que le costaron la vida a tres personas
(DPA).- El departamento peruano de Tacna, que desde hace una semana protesta contra una ley que recorta sus ingresos por canon minero, hechos que dejan ya tres muertos, seguía prácticamente paralizado hoy, aunque sin que se registraran nuevos episodios violentos.
Cientos de personas, especialmente amas de casa, participaron hoy en un "cacerolazo" (marcha en la que se golpeaban ollas) para exigir que se le levante el Estado de Emergencia dictado por el gobierno y que implica la suspensión de garantías constitucionales.
Entretanto, los comercios seguían cerrados y las actividades laborales y estudiantiles paralizadas. Según líderes empresariales, en una semana se perdieron unos 20 millones de soles (cerca de 6,7 millones de dólares).
El presidente del Consejo de Ministros, Yehude Simon, advirtió esta semana que no se dialogará con Tacna, departamento de unos 300.000 habitantes limítrofe con Chile, mientras persistan las protestas. Los líderes regionales cívicos sin embargo se niegan a levantarlas.
Hace una semana, el Congreso, presionado por manifestaciones violentas en el departamento de Moquegua, de unos 150.000 pobladores, cambió el sistema mediante el cual se distribuye el canon, lo que desató inmediatas protestas de los tacneños, pues consideran que con la nueva ley, que aún no adquiere vigencia por no haber sido promulgada por el Ejecutivo, dejarían de percibir unos 126 millones de dólares anuales.
Tacna comparte minas con su vecino Moquegua. Hasta ahora el canon se distribuye de acuerdo con la cantidad de tierra removida, con lo que a los tacneños les toca cerca de un 77 por ciento y los moqueguanos un 23. Con el proyecto aprobado en el Congreso lo que importa es la cantidad de mineral extraido, con lo que habría alrededor de 52 por ciento para Moquegua y 48 para Tacna.
Dos hombres muertos a bala y un bebé que falleció asfixiado en medio de gases lacrimógenos son las víctimas fatales de la ola de protestas, que también incluye decenas de heridos y varios edificios públicos destruidos.