11:24 | El director de la institución dijo que sus trabajadores entrarían en huelga y que recortarían sus servicios básicos. Informó que existen fondos, pero no los pueden usar
No la pasan nada bien en algunos sectores del Estado. Los trabajadores de la Biblioteca Nacional del Perú (BNP) entrarían mañana, jueves, en huelga debido al incumplimiento en sus pagos y la institución recortaría en los próximos días sus servicios básicos, como luz, agua y teléfonos, informó esta mañana su director, Hugo Neira.
A través de una carta, Neira precisó que no puede aplaudir la medida de fuerza, pero tampoco la desaprueba. "Cuesta creerlo pero van a una huelga al no cobrar sus incentivos y racionamiento que son del mes de octubre y que pueden, en el estado presente de cosas, no ser pagados en noviembre y diciembre", comentó.
"Como simple ciudadano manifiesto que tienen todo el derecho a realizar esa paralización, aunque como funcionario debo señalar que no tenemos, por nuestra parte, culpa alguna", mencionó.
Hugo Neira subrayó que dichos beneficios estaban previstos en su pliego presupuestal. "En otras palabras, fondos hay, lo que ocurre es que no podemos disponer de ellos sin autorización del Ministerio de Economía. Ni siquiera podemos disponer a los ingresos directamente recaudados. En varios casos, son fondos que vienen de instituciones privadas para trabajos precisos, de acuerdo a convenios y contratos. Nos atan las manos", sostuvo.
RECORTARÍAN SUS SERVICIOS BÁSICOS
El director de la BNP informó, además, que si sus pedidos no son escuchados se recortarían, por las semanas que nos separan del fin de año, los servicios básicos como luz, agua y teléfonos, y arbitrios.
"Esta situación también nos llevaría, haya huelga o no, a dejar de dar servicios en nuestras salas de lectura de ambas sedes, en San Borja y en Abancay, y en consecuencia, negar los libros que la Nación ha depositado en nuestros locales. ¿No hay otros recortes posibles, en otros gastos, que en los de cultura, y popular?", subrayó.
Hugo Neira agregó que entiende que la recesión exterior provoca medidas excepcionales, como el congelamiento del presupuesto general del Estado, pero pidió que también se entienda la incomodidad de la institución, la de los trabajadores y los problemas que surgen cuando la rutina fiscal es interrumpida.