17:38 | 'Eso de los primeros cuatro no me gusta nada', dijo a un día de su debut como DTde la selección gaucha contra Escocia pese a que solo tiene contrato para las Eliminatorias
Glasgow (Reuters).- A horas de debutar como entrenador de la selección argentina frente a Escocia, Diego Maradona dijo que no aceptará nada menos que el título en el Mundial de Sudáfrica 2010.
"Eso de los primeros cuatro no me gusta nada, vamos para ser primeros", declaró Maradona en rueda de prensa, luciendo sosegado y hablando a media voz, lejos de su histrionismo usual.
"El camino es para llegar primeros, no entre los cuatro mejores, pero dependerá de como se dé, y eso en gran parte lo deciden los jugadores que nos acompañan", agregó.
La selección argentina, campeona del mundo en 1978 y 1986, no ha logrado alcanzar las semifinales en los últimos cuatro Mundiales.
El ex mediocampista ofensivo que ganó el torneo en México 1986, quien hará su debut como técnico del equipo nacional el miércoles en un amistoso contra Escocia en Hampden Park, confesó que su calma dependería de lo que los jugadores le transmitieran desde el campo.
"Voy a vivirlo como siempre, tratando de que la selección me de seguridad en la cancha, pero si no me la da me voy a mover como siempre", aclaró Maradona, quien ya tuvo una breve experiencia como entrenador en Mandiyú de Corrientes y Racing Club.
El astro argentino fue contratado como técnico de la selección hace dos semanas tras la renunciar de su predecesor, Alfio Basile, tras una derrota 1-0 como visitante frente a Chile, por la eliminatoria sudamericana para el Mundial.
Maradona abrió la conferencia diciendo: "Estoy contento de poder volver después de tanto tiempo. Estar al frente de la selección argentina, de jugadores increíbles, para mí es fantástico".
"Esperé tanto, tanto, que la verdad que disfruté de estar al lado de los jugadores, es lo que busqué durante mucho tiempo, y llegó (el momento). Tuve mi primera charla y espero meterme en el corazón de ellos", continuó.
SIN COBARDÍA
Ante la pregunta sobre si se sentía preparado para afrontar este desafío, Maradona contestó: "No, absolutamente, si no hubiese aceptado, habría sido un cobarde y siempre me gustaron los retos. Yo necesitaba la selección y ella necesitaba un guía como yo, y acá estamos en el mismo camino", añadió.
Por otra parte, el ex capitán de Argentina dijo que en su nueva función no reeditará sus habituales disputas con los máximos dirigentes de la FIFA.
"No voy a entrar en polémicas con (el presidente de la FIFA, Joseph) Blatter, ni con (el máximo dirigente de la UEFA, Michel) Platini ni con nadie. Creo que hay que bajar un cambio siendo el técnico de la selección nacional", expresó.
Desde sus tiempos de jugador, el astro protagonizó duros cruces con la FIFA, a la que acusa de explotar a los jugadores y no darles la parte del negocio que les corresponde. Incluso llegó a formar una suerte de sindicato de futbolistas.
Blatter ya estaba al frente del máximo organismo del fútbol cuando Maradona fue expulsado por un dopaje positivo en el Mundial de Estados Unidos 1994, lo que puso punto final a la participación del ex jugador en competencias internacionales.
También cargó contra la ex estrella del fútbol francés Platini, al que acusó en el pasado de no defender a sus colegas.
El tono moderado de Maradona pareció responder al desafío que le planteó el delantero Carlos Tévez, del Manchester United, uno de sus favoritos, quien sostuvo que la nueva tarea pondría a prueba el carácter indómito del ex jugador porque "un técnico tiene que ser frío".