9:27 | El pequeño animal fue rescatado de una piscigranja en Loreto donde le dieron alimentos inadecuados
Se había convertido en un símbolo de la conservación de la fauna amazónica y su imagen -que evocaba a un niño sonriente- se hizo rápidamente conocida. Nemo, el pequeño delfín rosado que fue rescatado en pésimo estado de salud de una piscigranja, murió el pasado martes, pese a los esfuerzos de sus cuidadores.
Nemo fue encontrado en una piscigranja a la que fue vendido poco después de nacer y una vez que fue separado de su madre. Ahí, debido a una inadecuada alimentación, empezó a mostrar los primeros síntomas de una infección gástrica.
Cuando fue rescatado por un equipo de biólogos de la ONG Acobia y el Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana, ya presentaba un cuadro de enteritis crónica. A pesar de los tratamientos a los que fue sometido, la situación del pequeño cetáceo se complicó aun más con una aguda neumonía. Nemo no pudo soportar la potencia de los antibióticos y falleció.
"Hasta el final, su corazón siguió haciendo esfuerzos para sobrevivir", explicó Karen Tapayuri, una de las personas que lo cuidaba.
Pero los esfuerzos no han sido en vano. Los biólogos a cargo de esta tarea comentaron que se han podido encontrar nuevos mecanismos para atender a delfines bebes hallados en la situación de Nemo y que en su caso se duplicó el tiempo de vida con respecto a experiencias previas.
Se enviarán muestras de los órganos del pequeño Nemo a la Universidad Nacional Mayor de San Marcos para su análisis.