11:29 | En este departamento del nororiente colombiano puede practicar una serie de deportes extremos
Por Carmen Escobar
Viajar no es solo ir de un lugar a otro. Viajar también es descubrir, experimentar y disfrutar. Es el pretexto perfecto para hacer eso que siempre quiso y no se atrevió. Es en el departamento de Santander, al nororiente de Colombia, donde usted puede dejar salir al aventurero que lleva dentro. Si siempre vio los deportes extremos desde lejos y con temor, esta es su oportunidad para conocerlos y emprender su propio viaje de descubrimiento personal.
¿POR DÓNDE EMPEZAR?
Santander nos brinda sus ríos, cielos, cuevas y cataratas para explorarlos como mejor nos plazca. ¿Por qué no haciendo deporte de aventura? No crea que debe ser un experto para esto. Hay ríos, como el Fonce, por ejemplo, que resulta ideal para quienes quieran iniciarse en el rafting (descenso en ríos sobre botes neumáticos). Este río combina zonas apacibles que permiten abandonar el bote y nadar y otras más movidas que le dan el toque necesario de adrenalina a los turistas. Los más experimentados pueden ir a los ríos Suárez y Chicamocha y disfrutar de sus rápidos.
Una alternativa distinta es la espeleología o exploración de cuevas. Puede escoger entre la cueva Antigua, la de la Vaca, la del Indio y la del Yeso. Cada una tiene su toque particular. En la Antigua podrá aprovechar las propiedades de la lodoterapia (usar el lodo como tratamiento de belleza y salud); en la de la Vaca tendrá que atravesarla como este animal ya que está llena de agua y deberá avanzar con la cabeza en alto y a veces de puntitas; la del Yeso propone un recorrido suave y es muy seca. Finalmente, tiene la cueva del Indio que consta de tres zonas: la sala de los murciélagos, la de apareamiento (para los animales, no se emocione) y la de reflexión. Esta última zona recibe este nombre porque es el ambiente previo a una suerte de trampolín de piedra que da a una laguna natural formada dentro de la cueva. La experiencia de caer dentro de un gran agujero negro (no hay iluminación en la cueva, solo se ve la luz del foco que lleva en su casco de explorador) lleno de agua es única.
Si quiere seguir mojándose y divirtiéndose vaya a la cascada Juan Curi. Aquí se practica un raro deporte conocido como torrentismo, que no es otra cosa que descender desde lo alto de la cascada, justo por debajo de esta y auxiliado por un arnés. Suena difícil y hasta arriesgado, pero los profesores y guías son lo suficientemente preparados, buenos y pacientes como para hacer de esta experiencia un buen recuerdo.
Pero si esto es demasiado aventurero para su gusto, puede recurrir a otras opciones como las caminatas que lo llevarán hasta la cascada Juan Curi y que le harán recordar que debería pasar más tiempo ejercitándose que viendo televisión. También ofrecen cabalgatas o vuelos en parapente.
Para los más chicos (y sus papás) hay una alternativa muy especial: el Parque Nacional del Chicamocha, inaugurado en el 2006, que ofrece a los visitantes parapente, canotaje, cablevuelo (se sostiene con un sistema de arneses y poleas de un cable que lo trae a toda velocidad entre un punto y otro a 450 metros de alto), cabalgatas, caminatas, paseos en buggies, jumping (un saltarín gigante), muros para escalar, tobogán, así como parques para los chicos y zonas para apreciar las cabritas y las avestruces.
Puede pasar un día entero en este parque temático que también tiene restaurante, tiendecitas, un mirador del valle de Chicamocha, entre otros atractivos. Como para no aburrirse.
BARICHARA LO ESPERA
Santander no solo es aventura, también tiene historia y arquitectura que apreciar, de lo cual da fe Barichara, considerado el pueblo más lindo de Colombia. Sus calles empedradas, sus casas blancas con puertas verdes y celestes y su tierra rojiza esperan al visitante.
Visite la casa donde nació Aquileo Parra (quien fuera presidente de Colombia) y que actualmente recibe a personas de la tercera edad, expertas en el tejido del fique (paja). Vaya también a la Casa de las Artes y el mirador desde donde se observan los pueblos de Galán, La Fuente y el Hato.
DE INTERÉS
Cómo llegar: No hay vuelo directo a Santander. Tendrá que hacer una escala en Bogotá.
No se pierda: Las obleas con todos los rellenos imaginados en Florida Blanca, las hormigas tostadas (ideales como aperitivos), las arepas que con todo combinan, los tamales santanderianos y los platos típicos como la carne oreada y la pepitoria.
BUENO SABERLO
-El clima en Santander es cálido sin llegar a ser sofocante. Lleve ropa ligera, bloqueador, repelente y algo de abrigo (no muy grueso) por si le da frío en la noche, y algo impermeable por si llueve.
-Contrate siempre a una agencia especializada en deportes de aventura y no se lance a hacerlos por su cuenta y riesgo. Las agencias le brindarán la capacitación y el equipo necesario para hacerlos. También le tomarán fotos para el recuerdo y lo supervisarán constantemente. Una alternativa es Aventura Total (www.aventuratotal.com.co).
-La entrada al Parque Nacional de Chicamocha cuesta, al cambio, US$3 (adultos) y US$1 (niños).