10:27 | Las escolares de la comunidad de Mahuayani, en el distrito cusqueño de Ocongate, se divierten jugando el deporte rey
Cusco. En la comunidad de Mahuayani, ubicada en las alturas del distrito cusqueño de Ocongate, las niñas de la única escuela de la zona practican el deporte rey como solo los grandes lo hacen. Son las once de la mañana, el griterío de los pequeños indica que llegó el recreo y en el frontis del aula dos grupos de niñas del tercer grado de primaria se distribuyen en dos equipos.
Sin perder más tiempo y permitiendo que dos varones de la misma clase participen, se inicia este partido amistoso de fútbol. Aquí no hay capitanas, todas conocen sus posiciones y las reglas se dictan en quechua.
A más de 4.000 metros de altitud, donde un campo verde es reemplazado por el pasto amarillento de la escuela y los chimpunes por ojotas, las pequeñas corretean sin cesar tras una pelota desgastada, disfrutando como si fuera un balón oficial. Aquí se deja todo en la cancha.
El equipo de Ingrid anotó el primer gol y, minutos más tarde, el partido se selló con una segunda anotación. Gritos, abrazos y rostros sonrientes coronaron esta jornada.
De pronto, el profesor toca el pitazo final: es hora de retornar a las clases y solo queda esperar hasta mañana para la revancha.