17:30 | Las casas, construidas de madera, pertenecían al Ministerio de Defensa y se encontraban deterioradas porque no recibían mantenimiento
Juan Vargas Sánchez, corresponsal
Piura. Dos conjuntos de viviendas del antiguo campamento petrolero de Lobitos fueron declarados patrimonio monumental de la Nación por el Instituto Nacional de Cultura (INC).
Verónica Briceño Celi, jefa del INC en Piura, indicó a El Comercio que las casas de madera se suman a la anterior designación como monumento de la iglesia y del edificio administrativo del campamento construido a inicios del siglo pasado por la compañía inglesa Lobitos Oilfield Limited y que hoy es propiedad del Ministerio de Defensa.
"Cualquier acción que se vaya a hacer sobre los inmuebles requiere ahora de una coordinación previa con el INC. Sigue siendo propiedad privada, pueden hacerse remodelaciones, demoliciones, ventas, pero siempre con una consulta previa al INC", indicó Briceño.
Entre los planes del Ministerio de Defensa está vender todas sus propiedades en el distrito, para lo cual encargó a Proinversión que promueva la construcción de un complejo turístico valorado en 100 millones de dólares.
En paralelo, sin embargo, el Ministerio descuidó la conservación de los centenarios inmuebles, los cuales solo eran refaccionados por sus inquilinos, muchos de ellos tablistas que llegaron a Lobitos atraídos por las excepcionales cualidades de la playa para la práctica del surf.
Fue precisamente José Antonio Sanguesa, un tablista que además brinda hospedaje a numerosos corredores peruanos y extranjeros, quien apoyó e impulsó la investigación que el INC realizó para declarar patrimonio monumental a la zona.
El lingüista y bodyboarder Agustín Panizo contó que el Ejército Peruano le alquiló una de las casas en una situación calamitosa y que él ha tenido que invertir varios miles de dólares para repararla conservando su estructura original.
Pero el Ejercito no solo abandonó las casonas, sino que permitió que grupos de chatarreros en busca de fierro y madera desmantelen el pueblo, de modo tal que en los últimos años se perdieron definitivamente el antiguo muelle de madera, el colegio, el club social y diversas viviendas.
El teniente indicó hace unas semanas a El Comercio que se permitía la labor de los chatarreros como parte de la labor social del Ejército, pues quienes extraían la madera y el fierro eran los pescadores del distrito. Sin embargo, Tulio Chapilliquen, presidente de la Asociación Gremio de Pescadores de Lobitos, negó tal labor social.
"Una vez nos dieron unas cuantas tablas pero nosotros hemos visto como salen camionadas de chatarra, tráilers enteros con madera, y eso no ha sido para nosotros. Eso es un negocio", reclamó.
Denuncia
Precisamente, el INC ha solicitado a la fiscalía de Talara que denuncie a las personas que destruyen y a las que permiten la destrucción de las centenarias construcciones. El caso es visto por la Fiscalía Provincial Mixta de Talara.
Briceño aclaró que el resto del distrito de Lobitos permanece bajo presunción de ser patrimonio y que por tanto nadie puede modificar y menos desmantelar los inmuebles existentes. "Hemos exhortado a las autoridades locales para que hagan acciones de fiscalización permanentes, ya que los pobladores dicen que continúa el saqueo de los inmuebles", alertó.