Justicia de EE.UU. acusa a cinco guardias de seguridad por muertes en Iraq
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Los empleados de la empresa Blackwater habrían 'disparado sin provocación ni justificación' matando a 17 civiles iraquíes hace un año
Washington (DPA) - Cinco guardias de seguridad privada de la empresa Blackwater fueron acusados por la justicia estadounidense de homicidio voluntario en conexión con un tiroteo en Bagdad en septiembre de 2007 que dejó 17 civiles muertos.
El Departamento de Justicia estadounidense confirmó los cargos y dijo que un sexto hombre se declaró ya hace unos días culpable de homicidio voluntario e intento de homicidio en el tiroteo del 16 de septiembre del año pasado en la plaza de Nisoor.
Los cinco, todos ellos ex miembros de las fuerzas armadas estadounidenses, se enfrentan a 14 cargos por homicidio, 20 de intento de homicidio y uno por uso de armas de fuego para cometer un crimen violento.
Cada acusación de homicidio puede conllevar una sentencia máxima de 10 años de prisión, y otros siete años por cada intento de homicidio. La violación del uso de armas se castiga a su vez con un mínimo de 30 años en base a una ley aprobada hace más de una década durante una operación contra la violencia del narcotráfico.
Los cinco guardias se presentaron voluntariamente ante un tribunal federal en Salt Lake City, en el estado de Utah.
Los abogados de Blackwater Worldwide aseguran que el gobierno estadounidense sobrepasó su autoridad en los cargos.
Los guardias de seguridad abrieron fuego en un barrio de Bagdad, provocando la ira del gobierno iraquí y desatando protestas por el empleo de guardias privados en Irak. Blackwater alega que su convoy blindado fue atacado primero y que su personal respondió apropiadamente al fuego enemigo.
En el incidente murieron 17 personas, y otras 22 resultaron heridas.
Agentes del Buró Federal de Investigaciones (FBI) estadounidense concluyeron que la mayoría de los disparos fatales fueron injustificados.
La actuación de Blackwater y otras agencias privadas de seguridad en Iraq fue origen de una fuerte polémica en Estados Unidos, por considerar que se excedían en sus atribuciones y en su violencia.
"Las acusaciones y la declaración de culpabilidad de hoy demuestran que aquellos que se impliquen en ataques ilegales y no provocados a civiles, ya sea en tiempos de conflicto o de paz, serán considerados responsables", afirmó Patrick Rowan, fiscal general asistente para Seguridad Nacional.